En un movimiento que redefine el equilibrio del poder tecnológico global, NVIDIA ha adquirido Hugging Face —plataforma de raíces francesas y alma abierta— por 13.000 millones de dólares, poniendo en manos de la mayor empresa cotizada del mundo uno de los repositorios más democráticos de inteligencia artificial. La operación llega en un momento en que Europa busca afirmar su soberanía digital, y plantea una paradoja profunda: la herramienta que podría liberar a los innovadores europeos de la dependencia tecnológica acaba de ser absorbida por el gigante que más se beneficia de esa misma dependen