En los últimos instantes de una final disputada hasta el límite, el Real Madrid conquistó la Supercopa de la Euroliga el 19 de septiembre de 2026, superando al Olympiacos por 93-89. La victoria no fue solo un título más: fue el primer acto oficial de Pedro Martínez como entrenador blanco, un debut que rara vez se escribe con trofeo en la mano. En el deporte, como en la vida, los comienzos marcan el tono de lo que está por venir.