En los depósitos de bauxita kárstica de Pedernales, República Dominicana y la Unión Europea han unido voluntades para iluminar lo que aún permanece oculto bajo la tierra: el verdadero alcance de reservas de tierras raras, galio y escandio que podrían redefinir el perfil estratégico del país. Con más de 538,000 euros y la participación de la Universidad de Barcelona, el acuerdo firmado en la Cancillería no busca extraer, sino comprender — un gesto que coloca el conocimiento científico como condición moral antes que económica para cualquier decisión futura sobre los recursos naturales dominicano