En Quillota, una ciudad que cultiva su identidad a través del sonido, trece bandas locales convergen en un disco compilado que nace del trabajo compartido y del acceso democratizado a un estudio de grabación municipal. El Centro de Promoción de Salud y Cultura, institución pública que ha hecho del arte un asunto de salud colectiva, presenta este viernes el fruto de casi un año de colaboración entre generaciones y géneros musicales. Es un acto pequeño con resonancias grandes: cuando una comunidad se escucha a sí misma, también se reconoce.