La camiseta 10 de Argentina es un símbolo reverencial que ha elevado a Maradona y Messi al olimpo del fútbol mundial, trascendiendo su mera función numérica. Candidatos como Nico Paz, Mastantuono, Thiago Almada, Mac Allister y Enzo Fernández emergen como posibles herederos, aunque ninguno parece replicar la magnitud de Messi.
¿Quién heredará la legendaria camiseta '10' de Argentina tras la despedida de Messi?
El 10 es lindo pero hay que saber llevarlo
¿Por qué la camiseta 10 de Argentina tiene tanta importancia? Parece ser solo un número.
No es solo un número. Es el símbolo de los mejores futbolistas que ha tenido Argentina. Maradona y Messi no solo ganaron títulos; redefinieron lo que significa ser el 10. Maradona fue explosivo, casi divino. Messi fue constante, sublime, incomparable.
Pero espera. ¿Cuántos otros jugadores llevaron el 10 entre Maradona y Messi? Porque si fue tan sagrado, ¿por qué Ortega y Riquelme lo llevaron sin que fuera un problema?
Eso es justo. Ortega y Riquelme fueron grandes, pero carecían del aura especial. El 10 se convirtió en algo más que un dorsal cuando Maradona lo transformó en México 1986. Messi lo llevó durante 16 años y lo mantuvo vivo.
¿Y ahora quién lo hereda? ¿Hay alguien listo?
Hay varios candidatos. Nico Paz y Mastantuono son jóvenes zurdos con potencial. Thiago Almada, Mac Allister y Enzo Fernández también suenan. Pero ninguno parece replicar la magnitud de Messi.
Aquí está lo importante: ¿sabemos realmente si alguno de ellos está listo, o solo estamos especulando basándonos en lo que vemos en sus clubes? Mac Allister lleva el 10 en Liverpool, pero eso no garantiza nada en la selección.
Tienes razón. La decisión recae en Scaloni. Algunos creen que debería haber un único sucesor. Otros piensan que es mejor repartir las responsabilidades entre varios futbolistas.
¿Qué pasó cuando Maradona se fue?
Argentina quiso retirar el 10 para siempre, pero la FIFA no lo permitió. Así que el debate se abre de nuevo ahora.
Entonces la pregunta real es: ¿quiere Argentina un nuevo Maradona o un nuevo Messi? Porque esos son dos modelos completamente diferentes de lo que significa ser el 10.
Il Polso
- Messi jugó 207 partidos con Argentina, máximo histórico, anotando 125 goles y dando 68 asistencias
- Maradona anotó el gol más icónico del fútbol argentino en México 1986 contra Inglaterra en 10 segundos de carrera
- Los principales candidatos son Nico Paz, Mastantuono, Thiago Almada, Mac Allister y Enzo Fernández
- Argentina intentó retirar el 10 tras la despedida de Maradona, pero la FIFA lo prohibió
La camiseta 10 de Argentina es un símbolo reverencial que ha elevado a Maradona y Messi al olimpo del fútbol mundial, trascendiendo su mera función numérica. Candidatos como Nico Paz, Mastantuono, Thiago Almada, Mac Allister y Enzo Fernández emergen como posibles herederos, aunque ninguno parece replicar la magnitud de Messi.
Tras la despedida de Lionel Messi de la selección argentina, el país debate quién heredará la legendaria camiseta número 10, símbolo máximo del fútbol albiceleste desde Maradona.
La camiseta número 10 de Argentina no es solo un dorsal. Es un símbolo tan cargado de significado que ha transformado rivalidades históricas en admiración mutua y ha elevado a sus portadores al rango de semidioses del fútbol. Ahora que Lionel Messi se despide de la selección nacional después de 16 años vistiendo esa prenda sagrada, Argentina enfrenta una pregunta que no tiene respuesta fácil: ¿quién la heredará?
La historia del número 10 en el fútbol argentino comienza, paradójicamente, con una casualidad. En los años 50 y 60, los números se asignaban según la posición del jugador en el campo, no por elección. Pelé lo llevó en Suecia 1958 con apenas 17 años, y los argentinos Rojas, Sanfilippo y Rattín lo portaron en los Mundiales de 1958, 1962 y 1966 respectivamente. Pero fue en 1978, cuando Argentina organizó y ganó el torneo mundial, cuando la camiseta adquirió su verdadera dimensión mítica. Mario Alberto Kempes, quien la recibió por puro orden alfabético de su apellido, anotó dos goles en la final contra Holanda y se convirtió en el máximo goleador del torneo. Aquella tarde de junio en el Estadio Monumental de Buenos Aires, la prenda albiceleste dejó de ser un simple número para transformarse en un símbolo de excelencia.
Cuatro años después, en España 1982, el seleccionador Patricio Hernández tomó una decisión que cambiaría la historia del fútbol argentino. Aunque le correspondía el 10 por orden alfabético, cedió la camiseta a un joven Diego Maradona. El Diego no brilló en ese Mundial, pero se aferró al dorsal como si fuera suyo por derecho divino. En México 1986, su actuación deslumbrante escribió la leyenda definitiva. Sesenta metros recorridos en diez segundos, dejando tendidos a media docena de rivales ingleses, portero incluido. El gol del minuto 55 contra Inglaterra no fue solo un tanto; fue la encarnación física de lo que significa llevar el 10 en la espalda. El locutor Víctor Hugo Morales lo capturó para la eternidad: "Barrilete cósmico... ¿de qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés?"
Maradona perpetuó su legado en 1990 y 1994, pero cuando se fue, Argentina enfrentó un vacío. Burrito Ortega y Riquelme fueron grandes futbolistas, pero carecían del aura especial. En 2010, cuando Maradona se convirtió en seleccionador, vio algo en un joven Messi que otros no veían. Le entregó personalmente el 10. Durante los siguientes 16 años, Leo mantuvo encendida la llama de esa prenda mítica, aunque tuvo que trabajarse el mito de una manera completamente diferente a su predecesor. Mientras Maradona era explosivo e impactante, Messi fue constante, sublime, incomparable en su capacidad de ofrecer excelencia año tras año. Sus números lo avalan: 207 partidos jugados, 125 goles, 68 asistencias, un Mundial en Qatar 2022, dos Copas América, un Oro olímpico. Pero más allá de las estadísticas, Messi redefinió lo que significa ser el 10. El escritor mexicano Juan Villoro lo explicó mejor que nadie: "El protagonismo del 10 es evidente pero su mayor virtud consiste en mejorar a los demás, que se esmeran por recibir sus pases. Si el rival anula a este estratega, el equipo sufre muerte cerebral".
Ahora que Messi se va, Argentina debe decidir. La FIFA no permitió que la Asociación de Fútbol retirara el 10 cuando Maradona se despidió, así que el debate del heredero se abre con fuerza. Los candidatos son variados. Nico Paz y Mastantuono, dos jóvenes zurdos, poseen conducción, pausa, cambio de ritmo y gol, pero aún están sin hacer. Thiago Almada ya demostró que puede hacerse cargo de la creación en el equipo, con más capacidad que Di María para jugar por dentro y asociarse. Mac Allister es un mediocampista de gran técnica que ya luce el 10 del Liverpool y lo llevó en las selecciones inferiores argentinas. Enzo Fernández es un centrocampista mixto con capacidad de presión y conducción. Hay más nombres: Lautaro Martínez y Julián Álvarez, más cercanos al 9 que al 10; Dybala, Claudio Echeverri, Valentín Barco, Giuliano Simeone y Tomás Aranda como opciones más remotas.
La teoría que gana enteros en estos días propugna no un sucesor único, sino un reparto de las labores y responsabilidades que recaían en Leo entre varios futbolistas. Porque heredar el 10 no significa necesariamente reemplazar a Messi. Hoy por hoy, eso se antoja improbable, casi imposible. La decisión inmediata corresponde a Lionel Scaloni, el seleccionador argentino. Pero como siempre en el fútbol, la última palabra la dictará la pelota.
Citazioni salienti
El protagonismo del 10 es evidente pero su mayor virtud consiste en mejorar a los demás, que se esmeran por recibir sus pases— Juan Villoro, escritor mexicano
El 10 es lindo pero hay que saber llevarlo— Mario Alberto Kempes, máximo goleador del Mundial 1978