Queiroz rinde homenaje a Des McAleenan, preparador de arqueros fallecido durante pandemia

Des McAleenan, entrenador de porteros, se suicidó el 26 de febrero de 2021 tras sufrir depresión severa agravada por aislamiento de 21 días sin apoyo durante la pandemia de COVID-19.
Tengo la obligación de recordar esto, para que mañana podamos celebrar la vida
Queiroz exigió que se honre la memoria de McAleenan y se repare el daño causado a su familia.

En vísperas del duelo entre Ghana y Colombia en el Mundial, Carlos Queiroz tomó la palabra no para hablar de táctica, sino para invocar la memoria de Des McAleenan, el preparador de arqueros irlandés que se quitó la vida en febrero de 2021 tras veintiún días de aislamiento sin apoyo en Bogotá. El técnico portugués convirtió una rueda de prensa en un acto de memoria y exigencia moral, recordando que detrás de los partidos y las clasificatorias hubo vidas que el fútbol no supo proteger. Su llamado a la Federación Colombiana a reparar el daño es también un llamado más amplio: a no olvidar el precio humano que cobró la pandemia en silencio.

  • Un hombre que describía su trabajo en Colombia como 'un sueño' murió apenas cuatro semanas después de esas palabras, consumido por el aislamiento y la depresión.
  • Queiroz rompió el protocolo habitual de las conferencias de prensa mundialistas para exigir justicia, convirtiendo el foro deportivo en un espacio de duelo y responsabilidad.
  • La Federación Colombiana queda señalada públicamente: el técnico afirma que McAleenan murió sirviendo al país y que su familia merece reparación.
  • A horas de un partido de octavos de final, el peso del recuerdo compite con la urgencia del juego, recordando que el fútbol no existe en un vacío humano.

Carlos Queiroz se presentó ante la prensa colombiana el 2 de julio de 2026, a un día del partido entre Ghana y Colombia en el Mundial, pero eligió comenzar por el pasado. Recordó a Des McAleenan, el preparador de arqueros irlandés que integró su cuerpo técnico durante su etapa con la Tricolor entre 2019 y finales de 2020, y que murió el 26 de febrero de 2021 tras veintiún días de aislamiento en una habitación de Bogotá, sin apoyo, víctima de una depresión severa agravada por la pandemia.

Queiroz no eludió el tema. Habló de la obligación moral de recordar, de honrar la memoria de McAleenan y de exigir que la Federación Colombiana reparara el daño causado a él y a su familia. Describió aquel período como uno de los más complejos de su carrera: entrenamientos impredecibles, situaciones inusuales cada día, un equipo que no estaba listo cuando comenzó la clasificatoria al Mundial.

Lo que hace más dolorosa la historia es el contraste. Apenas semanas antes de su muerte, McAleenan había hablado con entusiasmo sobre Colombia en una entrevista con medios irlandeses. Describía Bogotá con afecto, viajaba para ver fútbol local, se empapaba de la cultura. Comparó a Queiroz con Van Morrison y dijo sentirse afortunado de trabajar junto a él. 'A veces me pellizco y pienso: ¿me pagan por esto? Porque es un trabajo soñado', había dicho.

Algo cambió en esas cuatro semanas. El aislamiento, la soledad y la ausencia de apoyo lo llevaron a un punto sin retorno. Queiroz lo dijo sin rodeos ante la prensa: McAleenan murió cumpliendo su labor, sirviendo a Colombia, y su muerte fue una consecuencia directa de cómo se gestionó —o no se gestionó— la crisis. Con Ghana esperando en Kansas, el técnico pidió que se celebrara la vida y que no se olvidara el precio humano de aquellos meses en que el fútbol intentaba seguir mientras el mundo se desmoronaba.

Carlos Queiroz se presentó ante la prensa colombiana el 2 de julio de 2026, a un día del encuentro entre Ghana y Colombia en los dieciseisavos de final del Mundial. El técnico portugués, quien dirigió a la Tricolor entre 2019 y finales de 2020, aprovechó el momento para recordar a Des McAleenan, el preparador de arqueros irlandés que formó parte de su cuerpo técnico durante esos años turbulentos.

McAleenan murió el 26 de febrero de 2021. Su muerte fue consecuencia de una depresión severa que se agravó durante el aislamiento de la pandemia de COVID-19. Pasó veintiún días encerrado en una habitación en Bogotá sin apoyo, una experiencia que lo llevó al suicidio. Queiroz, en su intervención ante los periodistas, no eludió el tema. Habló de la obligación moral de recordar lo que sucedió, de honrar la memoria de McAleenan y de exigir que la Federación Colombiana reparara el daño causado a él y a su familia.

El período en el que Queiroz trabajó con Colombia fue particularmente difícil. Llegó después de la salida de José Néstor Pekerman, justo cuando la pandemia comenzaba a transformar el fútbol mundial. Los entrenamientos eran extraños, impredecibles. Cada día traía situaciones inusuales. El técnico recordó que cuando comenzó la clasificatoria al Mundial, el equipo no estaba listo para competir. Era el tiempo del COVID, un período que describió como muy extraño para todos.

McAleenan, sin embargo, había hablado con entusiasmo sobre su experiencia en Colombia apenas semanas antes de su muerte. En una entrevista con el periodista Joe Molloy de OTB Host TV de Irlanda el 1 de marzo de 2021, el preparador de arqueros describió a Bogotá como un lugar montañoso con un clima similar al de Dublín. Dijo que asistía a los partidos cada semana, que viajaba para ver jugar a los grandes equipos del país, que se empapaaba de la cultura. "A veces me pellizco y pienso, 'Wow, ¿alguien ve esto? ¿Me pagan por esto?'", había dicho. "Porque aquí estoy robando dinero. Porque es un trabajo soñado".

En esa misma conversación, McAleenan expresó un profundo respeto por Queiroz. Lo comparó con Van Morrison, el músico irlandés que admira. Describió al técnico como alguien que nunca se detiene, que trabaja año tras año sin descanso, que ama el fútbol con pasión genuina. "Me siento muy afortunado de haberlo conocido en esta etapa", había dicho.

Pero algo cambió entre esa entrevista y su muerte, apenas cuatro semanas después. El aislamiento, la soledad, la depresión que se acumuló sin apoyo visible, lo llevaron a un punto de no retorno. Queiroz, en su reflexión ante la prensa colombiana, enfatizó que McAleenan murió cumpliendo su labor, sirviendo a Colombia, víctima de las secuelas del COVID. No fue un accidente. Fue una consecuencia directa de cómo se manejó la crisis, de cómo se dejó solo a un hombre que había llegado con ilusión a trabajar en un país que lo cautivaba.

Ahora, con Ghana a punto de enfrentar a Colombia en Kansas, Queiroz llevaba el peso de ese recuerdo. Pidió que se celebrara la vida, que se reconociera lo que sucedió, que la Federación Colombiana tuviera la oportunidad de reparar. No era solo nostalgia. Era una exigencia de justicia, de memoria, de que no se olvidara el precio humano de esos meses caóticos en los que el fútbol intentaba seguir adelante mientras el mundo se desmoronaba.

Queiroz pidió a la Federación Colombiana que tuviera la oportunidad de reparar lo que sucedió con McAleenan y su familia
— Carlos Queiroz, en conferencia de prensa previa al partido Ghana vs Colombia
McAleenan describió su trabajo con Queiroz como un trabajo soñado, comparando al técnico con Van Morrison por su pasión incesante por el fútbol
— Des McAleenan, en entrevista con OTB Host TV de Irlanda, 1 de marzo de 2021
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué Queiroz decidió hablar de McAleenan precisamente en una conferencia de prensa previa a un partido?

Model

Porque no podía no hacerlo. Estaba regresando a Colombia, a un escenario donde trabajó con ese hombre. El silencio habría sido una traición.

Inventor

¿Crees que McAleenan sabía que estaba en peligro cuando dio esa entrevista en marzo?

Model

Probablemente no. Sonaba genuinamente feliz, genuinamente asombrado de su suerte. Pero la depresión no siempre se ve venir. El aislamiento fue el detonante que no vio llegar.

Inventor

¿Qué significa que Queiroz pidiera "reparación" de la Federación?

Model

Que alguien tiene que asumir responsabilidad. Que una familia quedó sin su padre, sin su esposo. Que no fue un accidente inevitable, sino una consecuencia de negligencia.

Inventor

¿Por qué es importante que esto se recuerde ahora, años después?

Model

Porque la pandemia dejó cicatrices que no desaparecen. Porque hay otras familias que sufrieron lo mismo. Porque el fútbol siguió adelante, pero los hombres que lo hacen posible no siempre recibieron el apoyo que necesitaban.

Inventor

¿Crees que el partido de mañana será diferente para Queiroz?

Model

Será más pesado. Cada vez que mire el banquillo, recordará que falta alguien. Pero también será una oportunidad de honrar su memoria ganando, de demostrar que el trabajo que hicieron juntos valió la pena.

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