En un momento en que el mundo reordena sus cadenas de valor y sus fuentes de energía, Qatar y México se sientan a explorar una alianza que podría redefinir el papel de América del Norte en la economía industrial global. Qatar trae décadas de liderazgo en Gas Natural Licuado y capital dispuesto a moverse; México ofrece una plataforma industrial ya viva, con semiconductores, electromovilidad e inteligencia artificial creciendo en sus estados. La pregunta que la historia hará no es si hubo voluntad de dialogar, sino si esa voluntad se convirtió en infraestructura, empleos y capacidad productiva d