Entre las brumas de la diplomacia nuclear, Pyongyang ha vuelto a recordarle al mundo que las palabras de Washington y los gestos de Seúl no bastan para reescribir décadas de desconfianza. Kim Yo-jong, voz influyente del régimen norcoreano, negó esta semana tener conocimiento de contacto alguno entre su hermano Kim Jong-un y Donald Trump, contradiciendo las afirmaciones públicas del presidente estadounidense. La reducción de maniobras militares conjuntas, ofrecida como señal de buena voluntad, fue recibida en Pyongyang no como un puente, sino como un gesto insuficiente ante una amenaza que el r