Desde Kirguistán, Vladimir Putin admitió por primera vez con cifras propias que la campaña ucraniana contra objetivos en la retaguardia rusa ha erosionado cerca del 1% del PIB del país, una concesión inusual en un líder que ha cultivado la imagen de una Rusia impermeable al desgaste. Al mismo tiempo, un asesor del Kremlin dejó flotar la posibilidad de una cumbre trilateral entre Putin, Xi Jinping y Donald Trump en noviembre, señal de que Moscú tantea el tablero diplomático incluso mientras sus tropas avanzan en el Donbás. La guerra, en su tercer año largo, sigue siendo simultáneamente un confl
Putin admite daños del 1% del PIB por ataques ucranianos mientras se especula sobre cumbre trilateral
Marineros rusos y extranjeros han muerto en ataques contra barcos en los mares Negro y Azov; miles de soldados ucranianos rodeados en Járkov.