Desde las profundidades oscuras del archipiélago de Galápagos, una pequeña criatura azul del tamaño de una pelota de golf ha completado un viaje de ida y vuelta que abarca una década de ciencia y asombro. El único ejemplar preservado de Microeledone galapagensis —especie endémica descubierta en 2015 a 1.700 metros de profundidad y formalmente clasificada en Chicago en 2022— ha regresado esta semana a la Estación Científica Charles Darwin como holotipo oficial, referencia irremplazable para todo conocimiento futuro sobre su especie. Su regreso no es un cierre, sino una invitación: el océano pro