En agosto de 2026, Puerto Varas extiende sus equipos de salud hacia 26 escuelas urbanas y rurales, buscando que nueve de cada diez niños y niñas queden protegidos antes de que termine el año. La campaña recoge las lecciones del ciclo anterior, donde la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano encontró resistencia familiar, recordándonos que la confianza comunitaria es tan indispensable como la logística sanitaria. En este esfuerzo municipal se expresa una verdad más amplia: vacunar es también un acto de diálogo entre el Estado y las familias.