En el cruce entre la identidad legal y la participación democrática, el Tribunal Supremo español ha dictado una sentencia sobre la llamada ley de nietos que deja en suspenso el derecho al voto de cientos de miles de personas que ya son —o están a punto de ser— ciudadanas españolas. La decisión no resuelve, sino que multiplica las preguntas: ¿basta con ser reconocido como ciudadano para poder votar? Lo que debía ser un momento de pertenencia se ha convertido, para muchos, en una espera sin respuesta clara.
¿Puedo votar con nacionalidad española concedida o en trámite?
Cientos de miles de personas con nacionalidad española o en trámite de obtenerla se ven afectadas en su derecho fundamental al voto.