En Addis Abeba, psiquiatras de todo el continente africano se reunieron para explorar una pregunta que lleva décadas sin respuesta: cómo llevar atención de salud mental a quienes nunca han tenido acceso a ella. La inteligencia artificial y las plataformas digitales aparecen no como promesas distantes, sino como herramientas urgentes frente a una demanda que supera con creces los recursos disponibles. Pero los líderes del encuentro advierten que adoptar tecnología sin soberanía es repetir viejos errores con nuevas herramientas.