En el cruce entre la diáspora cubana y los intereses estratégicos del Kremlin, un profesor de baile radicado en el norte de Rusia emergió en 2024 como presunto engranaje de una maquinaria de sabotaje que buscaba encender literalmente el suelo europeo. Oemis Romagoza Durruthy, nacido en Camagüey y naturalizado ruso, habría reclutado a latinoamericanos vulnerables a través de redes sociales para ejecutar ataques incendiarios en Polonia, República Checa, Rumanía y Lituania, según una investigación conjunta liderada por Deutsche Welle. Los fiscales lituanos señalan al GRU como arquitecto de la ope