Profesionales de TI: del soporte técnico a arquitectos de la fuerza de trabajo con IA

La gobernanza se convierte en ventaja competitiva, no en costo.
Para startups que venden agentes de IA, definir políticas de permisos y auditoría antes de desplegar será lo que las diferencie de competidores.
Mark

¿Por qué importa tanto que el 75% sea humano aumentado y no, digamos, el 50%?

Mimi

Porque el 75% no es el punto. El punto es que alguien tiene que decidir dónde va ese 75 y dónde va el 25. Eso es lo que cambia el rol del profesional de TI.

Luke

Pero espera. ¿Gartner está diciendo que eso va a pasar, o está diciendo que debería pasar? Porque "trust hurdle" suena a que hoy los clientes no confían.

Mimi

Gartner está diciendo que hoy el 3% de los agentes industriales está en producción. Para 2030 será el 65%. Eso es una proyección basada en lo que ven en el mercado.

Mark

¿Y qué significa eso para alguien que contrata hoy?

Mimi

Significa que si contratas un ingeniero de TI esperando que haga lo que hacía hace cinco años, vas a perder. Necesitas alguien que pueda evaluar cuándo confiar en un agente y cuándo revertir.

Luke

¿Pero eso es una habilidad que existe hoy? ¿O es algo que la gente va a tener que aprender?

Mimi

Ambas. PwC dice que el pensamiento analítico, el liderazgo y la creatividad son las habilidades de mayor crecimiento. Eso existe. Lo que cambia es que ahora se paga 62% más por ello.

Mark

¿Y qué pasa con los juniors?

Mimi

Eso es lo duro. Las posiciones de entrada sin exposición a IA cayeron 10% desde 2019. Las que sí tienen exposición crecieron 35%, pero exigen habilidades senior desde el día uno.

Luke

Entonces no es que desaparezcan los empleos. Es que desaparece la carrera tradicional de junior a senior.

Mimi

Exacto. Y para una startup, eso significa que la gobernanza de agentes no es algo que puedas dejar para después. Es lo que va a diferenciarte.

  • Para 2030, el 75% del trabajo de TI será ejecutado por humanos potenciados con IA, según Gartner, lo que disuelve la frontera entre técnico y estratega.
  • Las vacantes con habilidades de IA crecieron un 69% desde 2019 y pagan hasta un 62% más, pero exigen liderazgo y pensamiento analítico desde el primer día, no solo dominio técnico.
  • En Brasil, las posiciones que requieren competencias de IA casi se triplicaron entre 2024 y 2025, señalando que la reordenación del trabajo ya no es una proyección sino una realidad en curso.
  • Las empresas más expuestas a IA crecen en plantilla un 52% frente al 36% de las menos expuestas, pero lo que contratan es radicalmente distinto: criterio de negocio sobre ejecución manual.
  • La gobernanza de agentes —permisos, auditoría, escalamiento humano— se convierte en el diferenciador competitivo real, especialmente para startups que compiten contra simples envoltorios sobre modelos de lenguaje.

En el umbral de 2030, los profesionales de tecnología no enfrentan el fin de su oficio sino su reinvención más profunda: dejan de ser custodios de máquinas para convertirse en arquitectos del orden entre lo humano y lo automatizado. Estudios de Gartner y PwC revelan que el mercado ya premia esta transición con salarios hasta un 62% superiores y un crecimiento de vacantes ocho veces más veloz que el resto de la economía. Lo que emerge no es una sustitución, sino una nueva forma de autoridad: la de quien decide qué queda en manos humanas y qué se entrega a los agentes.

Los profesionales de tecnología atraviesan una transformación que casi pasa desapercibida por su gradualidad: su trabajo no desaparece, cambia de naturaleza. Donde antes había un técnico resolviendo fallos de conectividad, hoy emerge alguien que decide qué tareas corresponden a personas, cuáles a máquinas y cómo ambas coordinan dentro de la organización.

Gartner, tras encuestar a más de 700 directivos de tecnología, proyecta que para 2030 el 75% del trabajo de TI será realizado por humanos potenciados con IA. El dato más revelador no es el porcentaje sino lo que implica: los departamentos de TI dejan de construir infraestructura para diseñar la arquitectura de colaboración entre personas y agentes. Gartner también identificó un "salto de confianza" en el despliegue industrial de IA: los clientes resisten ceder control autónomo sobre activos físicos, lo que hace indispensable a quienes diseñen controles de acceso, puntos de aprobación y registros de auditoría.

El mercado laboral ya traduce este cambio en números concretos. PwC analizó más de mil millones de ofertas en seis continentes y encontró que las posiciones con habilidades de IA crecieron un 69% desde 2019, casi ocho veces más rápido que el mercado general, con una prima salarial promedio del 62%. Pero el detalle más significativo es cualitativo: esos roles exigen habilidades senior desde el nivel de entrada —liderazgo, creatividad, comunicación— y crecieron un 35%, mientras que las posiciones de entrada sin exposición a IA cayeron un 10%.

Para startups y empresas en crecimiento, las implicaciones son inmediatas. El responsable de tecnología ya no elige herramientas y apaga incendios: define qué delega a un agente, qué preserva bajo control humano y bajo qué reglas opera cada flujo. Los proveedores de plataformas industriales de IA son evaluados hoy por sus controles sobre agentes, no por el tamaño de sus modelos. Ofrecer agentes sin política de permisos, auditoría y escalamiento humano será una desventaja competitiva frente a quienes sí la tengan. La pregunta ya no es si usar IA, sino quién diseña la división del trabajo entre personas y agentes.

Los profesionales de tecnología están en medio de una transformación tan fundamental que casi pasa desapercibida. No se trata de que la IA vaya a reemplazarlos, sino de que su trabajo está cambiando de naturaleza. Donde antes había un técnico que arreglaba servidores y resolvía problemas de conectividad, ahora hay alguien que decide qué tareas van a personas, cuáles a máquinas y cómo ambas coordinan su trabajo dentro de la empresa.

Un estudio de Gartner que encuestó a más de 700 directivos de tecnología proyecta que para 2030, el 75% del trabajo de TI será realizado por humanos potenciados con IA, mientras que el 25% restante lo hará directamente la IA. El número en sí importa menos que lo que revela: la frontera entre "trabajo de tecnología" y "trabajo de IA" se está disolviendo. Los departamentos de TI están dejando de ser lugares donde se construye infraestructura para convertirse en espacios donde se define la arquitectura de cómo trabajan juntas personas y máquinas. Ya no se trata de administrar redes o corregir fallos. Se trata de organizar permisos, establecer reglas de escalamiento y crear puntos de control donde un humano pueda intervenir en flujos cada vez más automatizados.

Gartner detectó algo crucial en sus análisis sobre agentes de IA industriales: existe lo que llama un "salto de confianza" claro. Los clientes son reacios a entregar control completamente autónomo a los agentes sobre activos físicos. Esto significa que el despliegue masivo de IA no será sin gobernanza. Requerirá exactamente el rol que está emergiendo: profesionales de TI que diseñen controles de acceso por roles, gates de aprobación configurables y logs de auditoría inmutables. Para 2030, Gartner estima que el 65% de los agentes de IA industriales estarán en producción, comparado con apenas el 3% hoy.

El mercado laboral ya está señalando este cambio con claridad. PwC analizó más de mil millones de ofertas de empleo en seis continentes y encontró que las posiciones que requieren habilidades de IA crecieron 69% desde 2019, casi ocho veces más rápido que el mercado laboral general. La prima salarial promedio por competencias de IA alcanza el 62%, con picos del 118% en el sector de consumo. Pero hay un detalle que importa más que el número: las posiciones más expuestas a IA tienen siete veces más probabilidad de exigir habilidades senior desde el primer día. Liderazgo, creatividad, comunicación. No solo técnica. Esos roles crecieron 35% desde 2019, mientras que las posiciones de entrada sin exposición a IA cayeron 10%.

En Brasil, las vacantes que exigen competencias de IA casi se triplicaron entre 2024 y 2025, llegando a aproximadamente 119.000 posiciones. Las habilidades requeridas en los puestos más expuestos a IA cambian al doble de velocidad que en el resto de la industria. Esto no es un fenómeno aislado. Es un patrón global que refleja una reordenación fundamental del trabajo.

Para una startup o empresa en crecimiento, esto tiene implicaciones prácticas inmediatas. El CTO o responsable de tecnología deja de ser alguien cuyo trabajo es elegir tecnología y apagar incendios operativos. Su rol se vuelve estratégico: decidir qué delega a un agente, qué mantiene bajo control humano y bajo qué reglas. Las vacantes y los salarios se van a reordenar, no a desaparecer. Las empresas con mayor exposición a IA están creciendo en plantilla un 52% frente al 36% de las menos expuestas, y pagan salarios con crecimiento del 24% versus 17%. Pero lo que contratan es diferente. La pirámide de consultores junior de las grandes firmas ya se está recortando.

La gobernanza se convierte en ventaja competitiva, no en costo. Los proveedores de plataformas industriales de IA como Microsoft, Siemens, ABB y Litmus están siendo evaluados por sus controles sobre agentes, no por el tamaño de sus modelos. Para una startup, esto significa que vender agentes sin política de permisos, auditoría y escalamiento humano perderá frente a competidores que sí la tengan. El próximo ingeniero de TI que contrates probablemente necesite más criterio de negocio y capacidad de comunicación que el anterior, aunque su trabajo técnico sea menos manual. La pregunta ya no es "¿usamos IA?". Es "¿quién diseña la división del trabajo entre personas y agentes?".

El próximo ingeniero de TI que contrates probablemente necesite más criterio de negocio y comunicación que el anterior, aunque su trabajo técnico sea menos manual.
— Análisis de PwC y World Economic Forum sobre transformación de habilidades
Envie de l'histoire complète ? Lire l'original sur El Ecosistema Startup ↗
Nous contacter FAQ