Polonia retira máxima condecoración a Zelenski por honrar al UPA

El UPA fue responsable de la muerte de aproximadamente 100.000 civiles polacos durante la Segunda Guerra Mundial, considerado genocidio por Polonia.
El UPA sigue siendo una formación responsable de crímenes brutales
Declaración del presidente polaco Karol Nawrocki explicando por qué retiró la condecoración a Zelenski.

En el cruce entre la memoria y la geopolítica, Polonia ha retirado su más alta condecoración al presidente ucraniano Volodimir Zelenski tras su decisión de nombrar una unidad militar en honor al UPA, organización que Warsaw considera responsable del genocidio de unos 100.000 civiles polacos durante la Segunda Guerra Mundial. El gesto del presidente Karol Nawrocki no rompe formalmente la alianza, pero expone una herida histórica que ni la guerra compartida contra Rusia ni el acogimiento de casi un millón de refugiados ucranianos han logrado cicatrizar. Dos naciones vecinas descubren que el pasado no espera a que el presente termine sus urgencias.

  • Lo que era la condecoración más alta de Polonia se convirtió en tres años en un símbolo retirado: la decisión de Zelenski de honrar al UPA encendió una alarma que Varsovia no podía ignorar.
  • Para Polonia, nombrar una unidad militar con las siglas del UPA equivale a glorificar el asesinato de 100.000 de sus ciudadanos; para Ucrania, ese mismo símbolo encarna la resistencia nacional frente a siglos de opresión.
  • La tensión llega en el peor momento posible: Polonia alberga a casi un millón de refugiados ucranianos y ambos países comparten el frente diplomático contra la invasión rusa.
  • El 65% de los polacos ya percibe negativamente la relación bilateral, una fractura de opinión pública que presiona a los gobiernos más allá del intercambio de condecoraciones.
  • Sin ruptura diplomática formal pero con una declaración pública de desaprobación, la relación entre Varsovia y Kiev navega ahora en aguas donde la historia y la solidaridad chocan de frente.

El presidente polaco Karol Nawrocki anunció el 19 de junio la retirada de la Orden del Águila Blanca a Volodimir Zelenski, apenas tres años después de que Polonia se la otorgara como su máxima distinción nacional. El detonante fue la decisión del mandatario ucraniano de nombrar una unidad de sus fuerzas armadas en honor al UPA, el Ejército Insurgente Ucraniano.

Para Polonia, esa elección es inaceptable. El gobierno polaco sostiene que el UPA fue responsable de la muerte de aproximadamente 100.000 civiles polacos durante la Segunda Guerra Mundial en territorios hoy ucranianos, y clasifica esos hechos como genocidio. Nawrocki lo dijo sin rodeos: para la inmensa mayoría de los polacos, el UPA sigue siendo ante todo una organización culpable de crímenes brutales.

La historia del UPA es, sin embargo, profundamente ambigua. Fue la rama armada de un movimiento independentista ucraniano que combatió al ejército soviético, pero también atacó a civiles polacos y judíos, y mantuvo relaciones variables con los nazis. En Ucrania esa complejidad queda eclipsada por su imagen de símbolo de resistencia nacional, veneración que se intensificó con la invasión rusa de 2022.

El choque ocurre en medio de una solidaridad material sin precedentes: Polonia acoge a casi un millón de refugiados ucranianos. Aun así, una encuesta reciente reveló que el 65% de los polacos considera que la decisión de Zelenski daña la relación entre ambos países. La retirada de la condecoración no es una ruptura diplomática formal, pero sí una señal inequívoca de que los conflictos históricos pueden resurgir incluso cuando los intereses del presente parecerían exigir unidad.

El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, anunció el viernes 19 de junio la retirada de la Orden del Águila Blanca a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski. La decisión marca un quiebre diplomático abrupto: apenas tres años antes, en abril de 2023, Polonia había otorgado a Zelenski su más alta condecoración nacional. El motivo del cambio es la decisión de Zelenski de nombrar una unidad de las Fuerzas Armadas ucranianas en honor al Ejército Insurgente Ucraniano, conocido por sus siglas UPA.

Para Polonia, esta elección es inconcebible. El gobierno polaco sostiene que el UPA fue responsable de la muerte de aproximadamente 100.000 civiles polacos durante la Segunda Guerra Mundial en territorios que hoy pertenecen a Ucrania. Polonia clasifica estas muertes como genocidio. En un discurso difundido a través de la red X, Nawrocki expresó que para la inmensa mayoría de la sociedad polaca, el UPA sigue siendo ante todo una organización culpable de crímenes brutales contra ciudadanos polacos durante la guerra.

La historia del UPA es compleja y sus interpretaciones divergen radicalmente según el lado de la frontera. Fue la rama militar de un movimiento independentista ucraniano que luchó contra el ejército soviético. Sin embargo, también se enfrentó a la resistencia polaca y cometió ataques contra civiles polacos y judíos. En algunos momentos colaboró con los nazis; en otros, se volvió contra ellos. Esta ambigüedad histórica no existe para Ucrania, donde el UPA es honrado como símbolo de la lucha por la independencia nacional, una veneración que se intensificó tras la invasión rusa de 2022.

El conflicto entre ambas naciones ocurre en un contexto de solidaridad material considerable. Polonia alberga a casi un millón de refugiados ucranianos, según datos de la agencia estadística europea Eurostat. A pesar de este acogimiento, la decisión de Zelenski ha erosionado la percepción pública de las relaciones bilaterales. Una encuesta reciente del portal Onet.pl reveló que el 65 por ciento de los polacos considera que la decisión de Zelenski influye negativamente en cómo ven la relación entre ambos países.

La retirada de la condecoración es un gesto simbólico pero contundente. No es una ruptura diplomática formal, pero sí una declaración pública de desaprobación que refleja una grieta profunda en la alianza entre dos países que comparten frontera, historia traumática y, en este momento, una causa común contra la agresión rusa. La tensión subraya cómo los conflictos históricos pueden resurgir incluso cuando los intereses presentes parecerían exigir unidad.

Para la inmensa mayoría de la sociedad polaca, el UPA sigue siendo ante todo una formación responsable de los crímenes brutales cometidos contra ciudadanos de la República de Polonia durante la Segunda Guerra Mundial
— Karol Nawrocki, presidente de Polonia
The Hearth Conversation Another angle on the story
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¿Por qué Polonia considera que nombrar una unidad militar con el nombre del UPA es un acto tan grave?

Model

Porque para los polacos, el UPA no es un símbolo de libertad sino de masacre. Cien mil civiles muertos. Eso no se olvida ni se perdona fácilmente, especialmente cuando el acto se repite públicamente.

Inventor

Pero Zelenski está en guerra. ¿No necesita símbolos de resistencia nacional?

Model

Claro que los necesita. Pero eligió un símbolo que para sus aliados más cercanos representa exactamente lo opuesto: la muerte de sus propios ciudadanos. Es una colisión entre dos narrativas históricas irreconciliables.

Inventor

¿Qué significa retirar una condecoración? ¿Es solo teatro político?

Model

No es solo teatro. Es una declaración pública de que la relación ha cambiado. Zelenski recibió esa orden como reconocimiento de su liderazgo. Quitársela dice: ya no te honramos de esa manera.

Inventor

¿Puede esto afectar la ayuda que Polonia da a Ucrania?

Model

Eso es lo que preocupa. Polonia alberga casi un millón de refugiados ucranianos. La tensión diplomática no desaparece en una oficina; se filtra en las calles, en las encuestas, en las decisiones cotidianas de los gobiernos.

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¿Hay alguna forma de resolver esto?

Model

Zelenski tendría que reconocer la preocupación polaca. Pero eso significaría cambiar el nombre de la unidad, lo cual sería políticamente costoso en Ucrania. Ambos lados está atrapado en su propia historia.

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