Veinte días después de su primera protesta conjunta, los líderes del Partido Popular y Vox regresan a las calles este sábado, esta vez con Ceuta como escenario elegido. La amnistía aprobada por el Gobierno sigue siendo la llama que convoca a ambas formaciones, unidas por un adversario común que consideran lo suficientemente grave como para sostener una estrategia de movilización continuada. En la historia de las democracias, cuando la disputa abandona los hemiciclos y busca las plazas, suele ser señal de que la confrontación ha entrado en una fase más intensa y duradera.