Una vez más, el mar recuerda a las costas del noreste estadounidense que los límites entre la tierra y el agua son siempre provisionales. El domingo 27 de septiembre de 2026, un nor'easter de inusual lentitud y ferocidad se instaló frente a las costas del Atlántico medio, cobrando al menos una vida, dejando a más de cien mil personas sin electricidad y suspendiendo la vida cotidiana desde Virginia hasta Massachusetts. En la intersección de la luna llena y los vientos de 113 kilómetros por hora, la tormenta no solo inundó calles y canceló vuelos, sino que recordó, con la paciencia implacable de
Potente tormenta costera azota el noreste de EE.UU.: un muerto, 100.000 sin luz e inundaciones
Cualquiera que se acerque a la costa estará poniendo su vida en juego
¿Cuál fue exactamente el alcance de los daños? Parece que fue más que solo un mal fin de semana.
Fue simultáneo en múltiples frentes. Más de 100.000 personas sin electricidad, al menos una muerte confirmada, inundaciones que cubrieron calles enteras en Nueva Jersey y Virginia, y cientos de vuelos cancelados. Pero lo que hace que sea notable es que todo sucedió al mismo tiempo en una región tan densamente poblada.
Espera, ¿una muerte? ¿Solo una? Con vientos de 113 kilómetros por hora y olas de seis metros, ¿cómo sabemos que ese es el número final? ¿Fue reportado al cierre de la cobertura o es el recuento definitivo?
Es lo que se reportó al momento de la cobertura. Leighton Brown en Brooklyn. Pero tienes razón en cuestionarlo; estos números a menudo cambian en las horas siguientes.
¿Qué hace que un nor'easter sea diferente de otras tormentas costeras?
Es la combinación de factores. Vientos sostenidos fuertes, lluvia intensa, y en este caso, la coincidencia con mareas altas durante la luna llena. Eso amplifica el riesgo de inundación de manera exponencial.
¿Y cuánto tiempo se esperaba que durara? Porque si permanecía en la zona 24 horas más, eso significa que el domingo fue solo el primer día.
Exactamente. Bob Oravec del Servicio Meteorológico Nacional dijo que estaría en la zona unas 24 horas más antes de alejarse gradualmente. Así que el lunes seguiría siendo peligroso.
¿Qué fue lo más disruptivo para la vida cotidiana?
Probablemente la combinación de falta de electricidad y cancelaciones de transporte. Pero también hay algo humano: una pareja en Hatteras tuvo que cambiar los planes de su boda porque sus invitados no podían llegar. Eso resume cómo una tormenta no solo causa daño físico.
¿Cuántos de esos 100.000 sin electricidad eran hogares versus negocios? Porque eso cambia el impacto económico.
La fuente dice "hogares y comercios" pero no desglosó. Ese es un detalle que habría sido útil tener.
¿Qué pasó después del lunes?
Se esperaba mejora gradual. Pero con 15 centímetros de lluvia acumulada en algunos lugares, el drenaje y la limpieza tomarían días.
The Pulse
- Un nor'easter de movimiento lento y vientos de hasta 113 km/h se aferró durante casi 24 horas a las costas del Atlántico medio, negándose a ceder terreno.
- Al menos un trabajador municipal murió en Brooklyn aplastado por un árbol caído, y la gobernadora Hochul advirtió que acercarse a la costa equivalía a 'poner la vida en juego'.
- Más de 100.000 hogares quedaron a oscuras en cuatro estados, cientos de vuelos fueron cancelados y festivales masivos con artistas como Alicia Keys y Ed Sheeran se suspendieron abruptamente.
- Las mareas altas, amplificadas por la luna llena, convirtieron calles de Long Island, Nueva Jersey y Maryland en canales de agua, atrapando vehículos y varados a visitantes en la isla Hatteras.
- Las autoridades federales y estatales activaron centros de coordinación de emergencia mientras meteorólogos proyectaban una retirada gradual de la tormenta hacia el noreste a partir del lunes.
Una vez más, el mar recuerda a las costas del noreste estadounidense que los límites entre la tierra y el agua son siempre provisionales. El domingo 27 de septiembre de 2026, un nor'easter de inusual lentitud y ferocidad se instaló frente a las costas del Atlántico medio, cobrando al menos una vida, dejando a más de cien mil personas sin electricidad y suspendiendo la vida cotidiana desde Virginia hasta Massachusetts. En la intersección de la luna llena y los vientos de 113 kilómetros por hora, la tormenta no solo inundó calles y canceló vuelos, sino que recordó, con la paciencia implacable de los fenómenos naturales, cuán frágiles son los planes humanos ante la fuerza del clima.
El domingo por la mañana, un nor'easter de gran intensidad se desplazaba con deliberada lentitud frente a las costas del Atlántico medio, posicionado al sur de Long Island y al este de Nueva Jersey. Los vientos alcanzaban los 113 kilómetros por hora en Nueva Inglaterra, las olas superaban los dos metros y las lluvias acumulaban hasta 15 centímetros en algunas zonas. El meteorólogo Bob Oravec advirtió que el sistema permanecería en la región unas 24 horas más, y que la combinación de vientos fuertes con mareas altas coincidentes con la luna llena representaba el mayor peligro.
La tormenta cobró al menos una vida: Leighton Brown, trabajador de la Autoridad de Vivienda de Nueva York, murió en Brooklyn cuando un árbol cayó sobre él. El alcalde Zohran Mamdani pidió a los residentes evitar desplazamientos innecesarios, mientras la gobernadora Kathy Hochul fue más directa aún al advertir que acercarse a la costa ese fin de semana equivalía a arriesgar la vida.
Más de 100.000 clientes perdieron el suministro eléctrico en Nueva York, Connecticut, Nueva Jersey y Massachusetts. Las inundaciones transformaron comunidades costeras: en Long Island el agua superó los 75 centímetros sobre el nivel del suelo durante las mareas altas, y en localidades de Nueva Jersey como Surf City y Beach Haven West el agua cubrió calles y viviendas. En Norfolk, Virginia, algunos vehículos quedaron atrapados en calles anegadas.
El temporal paralizó también la vida cultural y el transporte. El aeropuerto Logan de Boston suspendió más de 170 vuelos, los festivales Global Citizen y All Things Go en Nueva York fueron cancelados, al igual que los conciertos de Ed Sheeran en Boston y una serie de partidos entre los Red Sox y los Cubs. En la isla Hatteras, el corte de acceso por carretera dejó varados a turistas, y una pareja debió replantear su boda al no poder llegar la mayoría de sus invitados. Para el lunes, se esperaba que la tormenta comenzara a alejarse gradualmente, devolviendo la calma a una región que contaba sus pérdidas.
El domingo por la mañana, una tormenta costera de gran intensidad se cernía sobre el noreste de Estados Unidos con una lentitud deliberada, como si quisiera exprimir cada hora de destrucción posible. El fenómeno, conocido en la región como nor'easter, traía consigo vientos que alcanzaban los 113 kilómetros por hora en las zonas costeras de Nueva Inglaterra, olas de entre dos y tres metros de altura, y lluvias torrenciales que en algunos lugares superarían los 15 centímetros. Cuando el día avanzaba, más de 100.000 hogares y negocios ya carecían de electricidad, cientos de vuelos habían sido cancelados, y las comunidades costeras enfrentaban inundaciones que no cesarían hasta bien entrada la noche.
La tormenta se desplazaba lentamente frente a la costa del Atlántico medio, posicionada al sur de Long Island y al este de Nueva Jersey. Bob Oravec, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional, advirtió que el sistema permanecería en la zona aproximadamente 24 horas más antes de alejarse gradualmente hacia el noreste. Lo más peligroso, señaló, sería la combinación de vientos fuertes e inundaciones por marea, especialmente porque varias mareas altas coincidían con la luna llena, amplificando el riesgo de desbordes costeros.
La tormenta cobró al menos una vida. Leighton Brown, trabajador de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York, murió el sábado en Brooklyn cuando un árbol cayó sobre él. El alcalde Zohran Mamdani expresó sus condolencias y pidió a los residentes que evitaran desplazamientos innecesarios. La gobernadora Kathy Hochul había sido aún más directa en su advertencia: "Cualquiera que se acerque a la costa este fin de semana estará literalmente poniendo su vida en juego", dijo, mencionando que en algunas zonas se esperaban olas de hasta seis metros.
Los cortes de electricidad se extendían por toda la región. Según PowerOutage.us, más de 40.000 clientes en Nueva York permanecían sin suministro durante la mañana del domingo, junto con unos 31.000 en Connecticut, 21.000 en Nueva Jersey y alrededor de 11.000 en Massachusetts. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias operaba sus centros de coordinación en postura reforzada, con equipos de respuesta preparados en Nueva Inglaterra ante la posibilidad de cortes generalizados.
Las inundaciones transformaron comunidades costeras en paisajes de agua. En Long Island, las zonas costeras enfrentaban inundaciones moderadas a importantes, con acumulaciones de entre 2,5 y 3 pies de agua sobre el nivel del suelo durante las mareas altas. En Nueva Jersey, localidades como Surf City, Manasquan y Beach Haven West vieron cómo el agua cubría sus calles y alcanzaba viviendas y comercios. Más al sur, en Ocean City, Maryland, el oleaje erosionó las playas y dañó cercas próximas a las dunas. En Norfolk, Virginia, los vehículos avanzaban lentamente por calles inundadas, y algunos quedaron atrapados en el agua.
El temporal paralizó el transporte y la vida cultural. En el aeropuerto internacional Logan de Boston se suspendieron al menos 171 vuelos, mientras que los servicios hacia destinos turísticos como Martha's Vineyard y Nantucket también sufrieron interrupciones. Los festivales Global Citizen y All Things Go en Nueva York fueron cancelados, al igual que Oceans Calling en Maryland. El primero había reunido a artistas como Lenny Kravitz, Lauryn Hill y Alicia Keys. Los conciertos de Ed Sheeran en el área de Boston también fueron suspendidos, junto con un triatlón Ironman en Nueva York y una serie de tres partidos entre los Boston Red Sox y los Chicago Cubs.
La tormenta dejó historias de desorden personal. En la isla Hatteras, Carolina del Norte, el corte de acceso por carretera dejó varados a visitantes. Una pareja debió modificar los planes de su boda después de que la mayoría de sus aproximadamente 45 invitados no pudiera llegar. Los servicios de ferry en Long Island también fueron interrumpidos. Para el lunes, se esperaba que la tormenta comenzara a alejarse gradualmente hacia el noreste, con una mejora progresiva de las condiciones y el retorno de un tiempo más seco y estable.
Notable Quotes
Las partes más impactantes de la tormenta probablemente serán los vientos fuertes y las inundaciones por marea— Bob Oravec, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional
Cualquiera que se acerque a la costa este fin de semana estará literalmente poniendo su vida en juego— Kathy Hochul, gobernadora de Nueva York