En la noche del 6 de septiembre, Ponferrada alzó la mirada hacia un cielo que ya no ardía, sino que pensaba: doscientos veinte drones tejieron figuras luminosas sobre el bulevar Juan Carlos I, ofreciendo a sus vecinos una celebración que cambia el fuego por la precisión y el humo por la geometría. Las Fiestas de La Encina 2026 no solo congregaron a la ciudad en torno a sus tradiciones, sino que plantearon, con suavidad y música, una pregunta sobre cómo las comunidades eligen imaginar su alegría colectiva.