En el cruce entre la tecnología y las finanzas latinoamericanas, Pomelo ha encontrado en Colombia un terreno fértil para demostrar que la infraestructura compartida puede acelerar la transformación digital sin que cada institución deba reinventar la rueda. Cuatro años después de su llegada al país, la empresa reporta que Colombia representa una fracción sustancial de su facturación global, un logro que refleja tanto la madurez del mercado colombiano como la urgencia regional por modernizar sistemas financieros heredados. Ahora, con la incorporación de cuentas de ahorro a su plataforma y licenc
Pomelo consolida su expansión en Colombia y lanza cuentas de ahorro para ampliar servicios
Reducir de diez a veinticuatro meses a menos de un mes
¿Por qué Colombia se convirtió en un mercado tan importante para Pomelo tan rápidamente?
Llegaron en el momento exacto. Colombia estaba en medio de un proceso de digitalización del sector financiero, y Pomelo ofreció una solución que aceleró ese cambio sin obligar a los bancos a reconstruir todo desde cero.
Pero el artículo dice que Colombia representa un porcentaje "muy grande" de la facturación. ¿Qué significa eso exactamente? ¿Es el 20% del total? ¿El 40%? No tenemos números precisos.
Entiendo. Entonces, ¿cuál es el verdadero cambio que Pomelo está haciendo ahora?
Están pasando de solo tarjetas a ofrecer cuentas completas. Un cliente de Pomelo podría dar a sus usuarios finales tanto una tarjeta como una cuenta de ahorro con una sola integración tecnológica.
Y eso requiere licencias regulatorias. Tienen licencias en Brasil y Chile, están tramitando en México. ¿Pero en Colombia? El artículo no lo dice.
¿Qué tan importante es esa velocidad de implementación que mencionan?
Transformadora. Reducir de diez a veinticuatro meses a menos de un mes es la diferencia entre un proyecto viable y uno que nunca llega al mercado.
Aunque hay que notar que esos tiempos extremadamente rápidos —menos de dos semanas para un nuevo país— probablemente son casos excepcionales, no la norma. El artículo no especifica cuán común es eso.
¿Qué significa esto para los bancos tradicionales en Colombia?
Significa que pueden competir con las fintechs sin tener que invertir años en desarrollo. Pueden lanzar productos nuevos rápidamente.
Pero también significa que Pomelo se convierte en un intermediario crítico. Si Pomelo tiene un problema, todos sus clientes lo sienten. Eso es un riesgo que el artículo no explora.
O Pulso
- Colombia se ha convertido en uno de los motores de crecimiento más rápidos de Pomelo, representando una porción 'muy grande' de su facturación tras solo cuatro años de operación en el país.
- La presión sobre bancos e instituciones financieras para modernizarse sin construir infraestructura propia desde cero crea una demanda urgente que Pomelo ha sabido capitalizar.
- La compañía ha comprimido los tiempos de implementación de productos financieros de hasta dos años a menos de un mes, y en algunos casos a menos de dos semanas por nuevo país.
- Pomelo amplía ahora su oferta más allá de las tarjetas hacia cuentas de ahorro, con licencias ya activas en Brasil y Chile y trámites en curso en México.
- La visión estratégica apunta a que un solo cliente pueda integrar tarjetas y cuentas en múltiples países mediante una única conexión tecnológica, consolidando el modelo de infraestructura regional.
En el cruce entre la tecnología y las finanzas latinoamericanas, Pomelo ha encontrado en Colombia un terreno fértil para demostrar que la infraestructura compartida puede acelerar la transformación digital sin que cada institución deba reinventar la rueda. Cuatro años después de su llegada al país, la empresa reporta que Colombia representa una fracción sustancial de su facturación global, un logro que refleja tanto la madurez del mercado colombiano como la urgencia regional por modernizar sistemas financieros heredados. Ahora, con la incorporación de cuentas de ahorro a su plataforma y licencias en expansión por la región, Pomelo apuesta a convertirse en la columna vertebral invisible de las finanzas digitales en América Latina.
Pomelo, empresa de infraestructura tecnológica para productos financieros, ha consolidado a Colombia como uno de sus mercados de expansión más acelerada en América Latina. Cuatro años después de su llegada al país, el cofundador y Chief Product Officer Hernán Corral confirmó que Colombia representa una porción 'muy grande' de la facturación total de la compañía. Este crecimiento coincide con un momento de transformación digital en el sector financiero colombiano, donde bancos e instituciones buscan modernizar sus operaciones sin construir desde cero toda la infraestructura necesaria.
La propuesta de Pomelo es directa: ofrecer una plataforma lista para usar que permita a bancos, fintechs y otras empresas lanzar productos financieros sin invertir años en desarrollo interno. Antes de su llegada al mercado, implementar un programa de tarjetas podía tomar entre diez y veinticuatro meses por país. Pomelo ha logrado reducir ese plazo dramáticamente; algunos clientes han lanzado programas en menos de un mes, y en ciertos casos incorporar un nuevo país ha tomado menos de dos semanas.
Fundada con ciento sesenta millones de dólares en capital levantado, la empresa opera hoy en ocho países con más de ciento ochenta clientes. Su estrategia ha sido comenzar con programas específicos en cada mercado y, a partir de esos resultados, expandir la relación hacia otras líneas de productos. Colombia es el ejemplo más claro de ese enfoque.
Ahora Pomelo da un paso más allá de las tarjetas: está desarrollando infraestructura para cuentas de ahorro que permitan captar fondos y facilitar transferencias. Ya cuenta con licencias en Brasil y Chile para este tipo de productos, y tramita una en México. El objetivo final es que un solo cliente pueda ofrecer tarjetas y cuentas en múltiples países mediante una única integración tecnológica, profundizando así el nivel de integración financiera que Pomelo puede brindar en toda la región.
Pomelo, una empresa de infraestructura tecnológica para productos financieros, ha consolidado a Colombia como uno de sus mercados de expansión más acelerada en América Latina. Cuatro años después de su llegada al país, la fintech reporta que Colombia representa una porción "muy grande" de su facturación total, según explicó Hernán Corral, cofundador y Chief Product Officer de la compañía, en una entrevista reciente. El crecimiento coincide con un momento de transformación digital en el sector financiero colombiano, donde bancos y otras instituciones buscan modernizar sus operaciones sin tener que construir desde cero toda la infraestructura tecnológica necesaria.
La propuesta central de Pomelo es simple pero potente: ofrecer a bancos, fintechs y otras compañías una plataforma tecnológica lista para usar, permitiéndoles lanzar productos financieros sin invertir años en desarrollo interno. Antes de que Pomelo llegara al mercado, implementar un programa de tarjetas podía tomar entre diez y veinticuatro meses por país. La compañía ha logrado comprimir esos tiempos dramáticamente. Algunos clientes han lanzado programas de tarjetas en menos de un mes, y en ciertos casos, la incorporación de un nuevo país ha tomado menos de dos semanas. Esta velocidad es especialmente valiosa en un contexto donde la integración de nuevos sistemas con infraestructura tecnológica heredada representa uno de los principales desafíos para las instituciones financieras.
Desde su fundación, Pomelo ha levantado ciento sesenta millones de dólares en capital y ahora opera en ocho países con más de ciento ochenta clientes en la región. La estrategia de la empresa ha sido comenzar con programas específicos en cada mercado y, a partir de sus resultados, expandir la relación hacia otras carteras de productos. Colombia ejemplifica este enfoque: el país se convirtió en un mercado de crecimiento significativo precisamente porque Pomelo identificó la necesidad de digitalización y ofreció una solución que aceleró ese proceso.
Ahora la compañía está ampliando su oferta más allá de las tarjetas. Pomelo está desarrollando infraestructura para cuentas de ahorro, permitiendo que sus clientes ofrezcan a sus usuarios finales no solo tarjetas, sino también cuentas que capturen fondos y faciliten transferencias. La empresa ya cuenta con licencias en Brasil y Chile para operar este tipo de productos, y está tramitando una licencia en México. El objetivo es que un cliente de Pomelo pueda utilizar una sola integración tecnológica para ofrecer múltiples productos financieros y operar cuentas en varios países simultáneamente.
Esta expansión hacia las cuentas representa un cambio significativo en el modelo de negocio de Pomelo. Mientras que las tarjetas fueron el punto de entrada, las cuentas ofrecen un nivel más profundo de integración financiera. Corral explicó que la visión es clara: "Nosotros les queremos dar la opción a nuestros clientes de que no solamente tengan una tarjeta, sino tengan la cuenta". La compañía ya está trabajando con este modelo en Brasil y México, y espera extenderlo a otros mercados de la región. Para Colombia, donde Pomelo ya ha demostrado su capacidad de adaptación y crecimiento, esta expansión de servicios probablemente abrirá nuevas oportunidades con clientes existentes y potenciales que buscan una solución integral de infraestructura financiera.
Citações Notáveis
En Colombia venimos muy bien. En términos de cuándo arrancamos y donde estamos, es de los mercados que más crecen— Hernán Corral, cofundador y CPO de Pomelo
Nosotros les queremos dar la opción a nuestros clientes de que no solamente tengan una tarjeta, sino tengan la cuenta— Hernán Corral, cofundador y CPO de Pomelo