En la pequeña localidad de Moquehuá, el orden cotidiano fue alterado por el robo de herramientas de trabajo —instrumentos que representan el sustento y la vida práctica de una vecina. La policía, actuando con celeridad y coordinación entre tres fuerzas, encontró los objetos ocultos en un terreno baldío, devolviéndole a Cintia Vanesa Follis no solo sus pertenencias sino también una cuota de justicia. El caso ilustra cómo, incluso en comunidades pequeñas, la respuesta institucional puede restaurar lo que el delito arrebata.