Policía allana mansiones de alias Fito en Manta: hallan piscinas, autos de lujo y armas

La fuga de alias Fito desde enero desató una serie de atentados terroristas que han impactado la seguridad pública ecuatoriana, llevando a la declaración de conflicto armado interno.
Veintitrés millones de dólares que necesitaban parecer legales
La red de lavado de activos de alias Fito operaba a través de empresas ficticias y testaferros para introducir dinero del crimen en el sistema financiero formal.
Mark

¿Por qué estas casas en particular? ¿Qué las hacía diferentes de otras propiedades en Manta?

Mimi

No eran solo casas. Eran infraestructura. Piscinas, sistemas de seguridad sofisticados, áreas subterráneas. Todo diseñado para que la gente pudiera vivir aislada, protegida, mientras coordinaba operaciones. Manta es el centro del negocio, así que necesitaban lugares que fueran refugios y oficinas al mismo tiempo.

Mark

¿Y Inda? ¿Cómo pasa una enfermera a vivir así en seis años?

Mimi

No fue accidente. Fue parte del sistema. Ella era la cara visible, la que podía mostrar la riqueza sin levantar sospechas iniciales. Pero cuando las autoridades empezaron a mirar, vieron el patrón: lavado de activos, testaferros, empresas ficticias. Veintitrés millones de dólares que necesitaban parecer legales.

Mark

¿Por qué se fue a Argentina?

Mimi

Porque sabía lo que venía. Tres días antes de que anunciaran que alias Fito había escapado, ella ya estaba en Córdoba. No fue coincidencia. Fue anticipación. Pero Argentina no la quiso. La expulsaron.

Mark

¿Qué significa que alias Fito siga prófugo?

Mimi

Significa que la red no se detuvo. Los allanamientos, las incautaciones, todo eso es importante. Pero él sigue afuera, y eso es lo que importa realmente. Los Choneros no desaparecen porque encuentren piscinas y autos de lujo. Desaparecen cuando capturan al que da las órdenes.

Mark

¿Entonces estos operativos son solo teatro?

Mimi

No. Son necesarios. Pero son también una medida de cuánto trabajo queda por hacer. Cada casa allanada es un paso. Pero mientras alias Fito esté libre, la estructura sigue funcionando, solo que más cuidadosamente.

  • Vehículos incautados valuados entre USD 50.000 y USD 100.000
  • Alias Fito prófugo desde enero de 2024 tras escapar de cárcel en Guayaquil
  • Red de lavado de activos estimada en USD 23 millones introducidos en el sistema financiero
  • Inda Peñarrieta, esposa de alias Fito, huyó a Argentina el 5 de enero con sus hijos

Se encontraron piscinas, autos de USD 50.000-100.000, sistemas de seguridad sofisticados y armas en las mansiones de Manta presuntamente usadas como centros operativos. Alias Fito está prófugo desde enero tras fugarse de cárcel en Guayaquil, desencadenando atentados terroristas que llevaron al presidente Noboa a declarar conflicto armado interno.

La Policía Nacional ecuatoriana allanó propiedades lujosas vinculadas a alias Fito, líder de Los Choneros, incautando vehículos de alta gama, armas y efectivo como parte de operativos para desarticular la red financiera del cartel.

A los policías que entraron en las mansiones de Manta se les abrió un mundo de excesos. Piscinas de dimensiones impresionantes, automóviles de lujo valuados entre 50.000 y 100.000 dólares, sistemas de seguridad de última generación, jacuzzis en cada habitación, muebles de diseño, televisores de pantalla grande. Y armas. Y dinero en efectivo. Todo esto en propiedades presuntamente vinculadas a alias Fito, el líder de Los Choneros, la banda narcocriminal más grande y violenta que azota la costa ecuatoriana.

El operativo de la Policía Nacional en la ciudad de Manta, en la provincia de Manabí, fue diseñado con un propósito específico: desarticular la red financiera y operativa de esta organización criminal. Las fuerzas de seguridad desplegaron unidades tácticas y peritos especializados en las zonas exclusivas del cantón. Lo que encontraron no fue solo un refugio lujoso, sino lo que las autoridades creen fueron centros de coordinación para actividades ilícitas, lugares donde se reunían para planificar operaciones criminales.

Alias Fito lleva prófugo desde enero, cuando se escapó de la cárcel regional de Guayaquil. Su fuga no fue un evento aislado. Desencadenó una cascada de atentados terroristas que obligó al presidente Daniel Noboa a declarar el conflicto armado interno en el país. Desde entonces, las autoridades lo han buscado sin éxito, mientras su organización continúa operando en las sombras.

La riqueza visible en estas propiedades tiene un rostro conocido: el de Inda Mariela Peñarrieta Tuárez, esposa de alias Fito. Inda fue enfermera. En menos de seis años experimentó una transformación económica que la llevó de una profesión de clase media a una vida de ostentación sin límites. Adquirió propiedades, bienes materiales, y los exhibía sin pudor en Facebook. Mostraba su mansión en Manta, ropa de marcas exclusivas, incluso una hacienda personal decorada con figuras de leones, un símbolo asociado a Los Choneros. Manta, la ciudad donde todo esto ocurría, es considerada el epicentro del negocio del crimen organizado en Ecuador.

Las autoridades ecuatorianas vincularon a Inda con investigaciones por lavado de activos, evasión de impuestos y enriquecimiento ilícito. En 2017 enfrentó cargos por delincuencia organizada junto a su esposo y otras 40 personas. Pero una decisión del fiscal en noviembre de 2017 condujo a la devolución de sus bienes en enero de 2018. Fue absuelta. Sin embargo, la sombra del crimen nunca se alejó completamente.

Lo que los investigadores descubrieron después fue más complejo aún. Según reportes de inteligencia, alias Fito operaba una red de blanqueo de activos a través de dos operadoras mujeres y decenas de testaferros. Una investigación que comenzó en 2022 estimó que alrededor de 23 millones de dólares fueron introducidos en el sistema financiero formal mediante compañías y empresas ficticias. Verónica B., según estos reportes, asumió el liderazgo de esta estructura después de que Inda fue expuesta en 2020.

Inda compartió su última publicación en Facebook el 23 de diciembre de 2023, apenas corazones e iconos de plantas. Dos semanas después, alias Fito ya no estaba en su celda. Tres días antes de que se anunciara la fuga, el 5 de enero, Inda e sus hijos ingresaron a Argentina y se instalaron en Córdoba en una casa que habían adquirido a finales de 2023. Las autoridades argentinas los expulsaron del país. Ahora, mientras los allanamientos continúan en Manta y las incautaciones se acumulan, la red que construyeron sigue siendo investigada, fragmentada pero no derrotada.

A través de dos operadoras mujeres y decenas de testaferros, alias Fito tendría una red de supuesto blanqueo de activos y crimen organizado
— Reportes de inteligencia citados por Primicias
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