En el ciclismo existe una frontera que pocas generaciones han podido tocar: ganar las tres grandes vueltas en una sola temporada. Tadej Pogacar, el esloveno que ya conquistó el Giro y el Tour en 2026, llega a la Vuelta a España con la posibilidad de cerrar ese círculo imposible. El pelotón rueda esta semana por Andalucía, pero lo que realmente avanza es una pregunta sobre los límites del rendimiento humano y el peso de la historia deportiva.
Pogacar regresa a la Vuelta 2026 para cerrar el círculo en las tres grandes rondas
La referencia del deporte a nivel mundial, suelto en la Vuelta
¿Por qué importa tanto que Pogacar gane estas tres carreras en una sola temporada? ¿No ha ganado ya suficientes carreras importantes?
Porque nadie lo ha hecho en décadas. Es la diferencia entre ser muy bueno y ser histórico. Dos de las tres grandes en un año es extraordinario. Las tres es otra cosa completamente.
¿Qué hace que la Vuelta sea diferente del Giro y del Tour que ya ganó?
Llega al final de la temporada. Su cuerpo ya ha sufrido dos carreras de tres semanas. El cansancio acumulado es real. Además, la Vuelta tiene menos presión mediática, lo que podría ayudarlo o distraerlo.
Javier Guillén lo llamó "la referencia mundial del deporte". ¿Es realmente tan dominante?
Mira cómo controla las carreras. No solo gana etapas; controla a sus rivales, elige cuándo atacar, cuándo esperar. Eso es lo que ves en los deportes individuales de élite, no en el ciclismo de equipo.
¿Qué pasa si no lo logra? ¿Sigue siendo una temporada extraordinaria?
Claro. Dos de las tres grandes en una temporada es algo que muy pocos han hecho. Pero la historia que se cuenta sería diferente. Sería "casi lo logró" en lugar de "lo hizo".
¿Hay algo en el recorrido de la Vuelta que pueda jugar en su contra?
La Vuelta es impredecible. Tiene montañas difíciles pero también etapas donde otros pueden atacar. No es tan controlable como el Tour. Eso es lo que hace que sea interesante.
El Pulso
- Pogacar llega a la Vuelta cargando el peso de dos grandes victorias consecutivas en la misma temporada, una hazaña que convierte cada etapa en un acontecimiento histórico potencial.
- El cuerpo de un ciclista que ya ha corrido el Giro y el Tour acumula un desgaste que ningún favorito puede ignorar, y esa fragilidad oculta es la mayor amenaza para el triplete.
- La organización de la carrera, con Javier Guillén a la cabeza, ha reconocido abiertamente que Pogacar es 'la referencia del deporte a nivel mundial', elevando las expectativas a un nivel casi insostenible.
- El recorrido andaluz de la primera etapa, de Vera a Aracena pasando por Dos Hermanas, marca el inicio de tres semanas en las que el esloveno deberá mantener un rendimiento que ya parece sobrehumano.
- Si Pogacar cruza la meta en Madrid como vencedor, el ciclismo habrá presenciado un logro que podría no repetirse en décadas; si no lo logra, la ventana histórica se cerrará sin fecha de regreso.
En el ciclismo existe una frontera que pocas generaciones han podido tocar: ganar las tres grandes vueltas en una sola temporada. Tadej Pogacar, el esloveno que ya conquistó el Giro y el Tour en 2026, llega a la Vuelta a España con la posibilidad de cerrar ese círculo imposible. El pelotón rueda esta semana por Andalucía, pero lo que realmente avanza es una pregunta sobre los límites del rendimiento humano y el peso de la historia deportiva.
La Vuelta a España 2026 arrancó esta semana con una pregunta que el ciclismo lleva años sin poder responder: ¿puede Tadej Pogacar completar el triplete en las tres grandes vueltas en una sola temporada? El esloveno llega a España habiendo ganado ya el Giro de Italia y el Tour de Francia, buscando un logro que ha permanecido fuera del alcance durante generaciones.
La primera etapa recorrió Andalucía, conectando pueblos desde Vera hasta Aracena con Dos Hermanas como punto destacado del trazado. El paisaje sureño sirvió de escenario para lo que muchos consideran el acto final de una temporada extraordinaria. Javier Guillén, figura clave en la organización de la carrera, describió a Pogacar como 'la referencia del deporte a nivel mundial', comparándolo con un piloto de Fórmula 1 suelto en una pista de ciclismo.
Lo que está en juego va más allá de los números. Pogacar no busca solo una victoria más, sino un legado. Los corredores que han ganado dos grandes en un mismo año se cuentan con los dedos de una mano; los que han ganado las tres no existen en la memoria reciente. El esloveno ya ha demostrado que puede hacerlo dos veces; ahora debe sostener ese nivel durante tres semanas más, con el cuerpo pidiendo descanso y el mundo del ciclismo observando cada pedalazo.
La Vuelta tiene su propia identidad: es la carrera que cierra la temporada, con menos glamour que el Tour y menos imprevisibilidad que el Giro, pero con la dureza de quien llega al final del camino. Para Pogacar, esa particularidad puede ser ventaja o trampa. Si llega a Madrid como ganador, habrá escrito un capítulo que probablemente tardará décadas en ser igualado.
La Vuelta a España 2026 comenzó esta semana con una pregunta que llevaba años flotando en el ciclismo: ¿podría Tadej Pogacar completar lo que ningún corredor ha logrado en décadas? El esloveno llega a la carrera española tras haber ganado ya el Giro de Italia y el Tour de Francia en la misma temporada, buscando cerrar el círculo con la tercera gran vuelta. Si lo consigue, habrá alcanzado un triplete que se ha convertido en la obsesión silenciosa del deporte.
La primera etapa transcurrió por Andalucía, llevando al pelotón a través de un recorrido que conectaba pueblos desde Vera hasta Aracena, pasando por Dos Hermanas como uno de los puntos destacados del trazado. El paisaje de la región sureña sirvió de telón de fondo para lo que muchos ven como el acto final de una temporada extraordinaria. Pogacar no es solo un favorito más en esta carrera; es el corredor que ha redefinido lo que parece posible en el ciclismo profesional moderno.
La magnitud de lo que está en juego trasciende los números de la competencia. Javier Guillén, figura clave en la organización de la Vuelta, ha descrito a Pogacar como "la referencia del deporte a nivel mundial". No es una exageración casual. El esloveno ha dominado las grandes rondas de una manera que recuerda más a un piloto de Fórmula 1 suelto en una pista de ciclismo que a un corredor convencional. Su capacidad para controlar carreras, su velocidad en montaña y su versatilidad táctica lo han colocado en una categoría propia.
Lo que hace especial este momento es que Pogacar no solo busca ganar una carrera más. Está persiguiendo un legado. El triplete en las tres grandes vueltas en una sola temporada es un logro que ha permanecido fuera del alcance durante generaciones. Los corredores que lo han intentado han fracasado. Los que han ganado dos de las tres grandes en un año son contados con los dedos de una mano. Pogacar ya ha demostrado que puede hacerlo; ahora debe demostrarlo una tercera vez, en una carrera de tres semanas que exige consistencia, resistencia mental y la capacidad de mantener el rendimiento cuando el cuerpo pide descanso.
La Vuelta, además, tiene su propia personalidad. No es el Tour, con su glamour y su historia de más de un siglo. No es el Giro, con sus montañas impredecibles y sus sorpresas. La Vuelta es la carrera que cierra la temporada, donde los corredores llegan cansados pero donde también hay menos presión mediática, menos expectativa de perfección. Para Pogacar, esto podría ser una ventaja o una trampa. Llega como el claro favorito, pero también como alguien que ya ha dado todo en dos grandes rondas. La pregunta que se hacen los aficionados y los analistas es si tiene algo más que dar.
Mientras el pelotón avanza por Andalucía, el ciclismo mundial observa. Si Pogacar logra cruzar la línea de meta en Madrid como ganador, habrá escrito un capítulo que probablemente no será igualado pronto. Si falla, seguirá siendo uno de los grandes corredores de su generación, pero la oportunidad de cerrar el círculo perfecto habrá desaparecido. La Vuelta 2026 no es solo una carrera más. Es el último acto de una temporada que ya ha redefinido lo posible en el ciclismo profesional.
Citas Notables
Pogacar es la referencia del deporte a nivel mundial— Javier Guillén, organizador de la Vuelta