Pablo Iglesias pidió en TVE retirar licencias a Mediaset y Atresmedia por falta de pluralidad, calificando sus contenidos como "facha". El encuentro ocurre en contexto de creciente influencia china en España, incluyendo contratos de Huawei con Interior para almacenar escuchas judiciales.
Podemos se reúne con el Partido Comunista Chino tras pedir retirar licencias a Mediaset y Atresmedia
Que no sea encender la tele y sea facha, facha, facha
¿Por qué importa que Iglesias haya pedido retirar licencias a Mediaset y Atresmedia justo antes de que Podemos se reuniera con el Partido Comunista Chino?
Porque sugiere una cierta coherencia ideológica en Podemos sobre quién debe controlar los medios de comunicación. Iglesias argumenta que el duopolio privado es un problema de pluralidad. Pero la reunión con Pekín ocurre en un contexto donde agencias de inteligencia de doce países advierten sobre amenazas chinas.
Espera. ¿Hay alguna evidencia de que Podemos esté pidiendo que China controle esas licencias? Porque eso sería una acusación muy seria.
No, no hay esa evidencia. Iglesias simplemente dijo que las licencias deberían recaer en "otra gente". La reunión con el Partido Comunista Chino es un hecho separado.
Entonces, ¿cuál es la conexión real entre ambas cosas?
La conexión es temporal y contextual. Dos días después de pedir cambios en los medios, Podemos se reúne con Pekín. Y eso ocurre cuando el CNI ya ha expresado desconfianza hacia empresas chinas que tienen acceso a datos sensibles del Estado.
Exacto. No es que Podemos esté haciendo algo ilegal. Es que el timing y el contexto crean una tensión incómoda: ¿cómo se negocia con un gobierno cuyas empresas son acusadas de espionaje, mientras se debate quién debe controlar los medios nacionales?
¿Y qué sabemos de lo que se discutió en esa reunión?
Nada. El artículo no proporciona detalles sobre qué se habló. Solo sabemos que ocurrió.
Lo que sí sabemos es que el PSOE también se reunió con el Partido Comunista Chino hace unos meses, y también fue muy discreto al respecto. Parece que hay un patrón de contactos con Pekín que no se comunican públicamente.
¿Eso es preocupante?
Depende. Los gobiernos se reúnen con otros gobiernos todo el tiempo. Pero cuando esas reuniones son discretas, y cuando hay advertencias de inteligencia sobre amenazas chinas, la falta de transparencia genera preguntas legítimas.
El Pulso
- Pablo Iglesias pidió en TVE retirar licencias a Mediaset y Atresmedia
- Podemos se reunió con el Partido Comunista Chino dos días después
- CNI y FBI acusaron a empresas chinas de ciberataques contra gobiernos hace un mes
- Huawei tiene contrato con el Ministerio del Interior para almacenar escuchas judiciales
- El PSOE se reunió con delegación del Partido Comunista Chino en mayo de 2024
Pablo Iglesias pidió en TVE retirar licencias a Mediaset y Atresmedia por falta de pluralidad, calificando sus contenidos como "facha". El encuentro ocurre en contexto de creciente influencia china en España, incluyendo contratos de Huawei con Interior para almacenar escuchas judiciales.
Podemos se cita con el Partido Comunista de China para discutir medios, un mes después de que CNI y FBI acusaran a empresas chinas de ciberataques contra gobiernos.
Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno, se sentó hace dos días en el plató de Malas Lenguas, el programa de tertulias de Televisión Española, y pidió que se retirasen las licencias de emisión a Mediaset y Atresmedia. Los dos grupos audiovisuales privados más grandes de España, dijo, formaban un duopolio que debería desaparecer. Esas licencias deberían recaer en "otra gente" para garantizar pluralidad en la pantalla. "Que no sea encender la tele y sea facha, facha, facha, salvo que pongas Televisión Española", expresó Iglesias, cuestionando a uno de los tertulianos que defendía que expulsar a Mediaset no era la solución. "¿Pero tú ves normal que con un gobierno de izquierdas, Berlusconi tenga una licencia?", replicó el exministro.
Dos días después de esas declaraciones, Podemos convocó un encuentro con el Partido Comunista Chino. A la reunión asistieron la secretaria general de Podemos, una eurodiputada del partido y el propio Iglesias. El timing del encuentro resultó particularmente delicado: apenas un mes antes, el Centro Nacional de Inteligencia español y el FBI, junto con agencias de inteligencia de otros diez países, habían acusado formalmente a empresas chinas de perpetrar ciberataques coordinados contra gobiernos y sectores económicos críticos.
En un informe al que accedió El Español, firmado por agencias de doce naciones, se advertía de "amenazas persistentes avanzadas patrocinadas por el Gobierno chino". Estas operaciones se dirigían contra redes de telecomunicaciones, sistemas gubernamentales e infraestructuras militares. El objetivo, según el documento, era sustraer datos para "rastrear las comunicaciones y los movimientos de sus objetivos en todo el mundo".
La presencia creciente de China en España ha ganado peso en los últimos meses bajo el Gobierno de Sánchez, especialmente en materia comercial. El punto más sensible ha sido el contrato del Ministerio del Interior con la multinacional Huawei para el almacenamiento de escuchas judiciales. Esos acuerdos generaron inquietud en el Centro Nacional de Investigación. Fuentes en activo del servicio de inteligencia español expresaron a El Español su malestar y "desconfianza" hacia el conglomerado chino.
Esta no es la primera vez que el Partido Comunista Chino busca contacto directo con la clase política española. En mayo de 2024, una delegación del partido visitó Ferraz para reunirse con María Jesús Montero, vicesecretaria general del PSOE, Santos Cerdán, exsecretario de organización, y José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno. El PSOE informó del encuentro mediante una breve nota de prensa en la que indicó que se abordaron "las relaciones bilaterales entre ambos países y los vínculos entre los dos partidos". Entre los asistentes chinos figuraban Yin Li, miembro del Buró Político, y Yao Jing, embajador en España, además de otros siete representantes cuyo rango no fue especificado.
La reunión de Podemos con el Partido Comunista Chino plantea interrogantes sobre cómo se equilibra la seguridad nacional con las relaciones diplomáticas y comerciales. El contexto es complejo: mientras agencias de inteligencia de una docena de países advierten sobre amenazas chinas a infraestructuras críticas, y mientras el servicio de inteligencia español expresa desconfianza hacia empresas chinas que ya tienen acceso a datos sensibles del Estado, los principales partidos españoles mantienen canales de diálogo abiertos con Pekín. La pregunta que queda sin respuesta es cómo se gestiona esa tensión entre la apertura política y la protección de la seguridad nacional.
Citas Notables
Lo que tendría que hacer el Gobierno es acabar con el duopolio— Pablo Iglesias, en el programa Malas Lenguas de TVE
Fuentes en activo del Centro Nacional de Investigación expresaron desconfianza hacia el conglomerado chino— Fuentes del CNI citadas por El Español