En el umbral de una decisión que podría redefinir el costo del dinero en México, el peso mexicano cedió terreno hasta su nivel más frágil en once semanas, cotizando a 17,54 por dólar. La confluencia de un dólar fortalecido y la cautela de los mercados ante los movimientos de la Reserva Federal coloca a la moneda mexicana en el centro de una tensión más amplia entre economías emergentes y el ciclo de alzas estadounidense. El jueves, Banxico tendrá la palabra.