En los mercados globales de divisas, el peso colombiano ha emergido como el activo más codiciado entre las economías emergentes, apreciándose casi 14% en una sola jornada gracias a tasas de interés del 12% que atraen capitales internacionales mediante el carry trade. Este fenómeno no es un destello aislado: en cinco años, la moneda ha ganado casi 18% frente al dólar, revelando una confianza sostenida de los mercados en la solidez y rentabilidad de la economía colombiana. En un mundo que busca rendimiento con estabilidad, Colombia se ha convertido en un destino difícil de ignorar.