En la mañana del 12 de enero de 2024, la tierra volvió a recordarle a Perú su condición de país sísmico: tres temblores sacudieron Arequipa en pocas horas, el mayor de magnitud 5.7, sin causar víctimas ni daños reportados. Instalado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, el territorio peruano convive desde siempre con esta inquietud tectónica que no cesa, y que los pequeños temblores cotidianos apenas rozan sin aliviar. La pregunta que persiste no es si volverá a temblar, sino si el país estará preparado cuando la tierra decida hablar con más fuerza.
Perú registra múltiples sismos el 12 de enero; Arequipa sufre temblor de 5.7
Los sismos de magnitud 4 producen rupturas de milímetros; los grandes, de 200 a 300 kilómetros.
¿Por qué Arequipa fue el epicentro de tanta actividad el 12 de enero? ¿Hay algo especial en esa región?
Arequipa está en la zona costera del Perú, que es donde la actividad sísmica tiende a concentrarse. El país está en el Cinturón de Fuego del Pacífico, y la costa es particularmente activa por la interacción de las placas tectónicas.
Pero espera —¿tres sismos en pocas horas es inusual o es algo que ocurre regularmente? El artículo dice que los sismos son cíclicos, pero no especifica si tres en un día es normal o una señal de algo más grande.
Es una buena pregunta. El artículo no lo aclara explícitamente. Lo que sí sabemos es que Perú registra múltiples temblores constantemente, pero la concentración de tres en Arequipa en pocas horas podría ser parte de un patrón de réplicas o simplemente actividad normal en una zona muy activa.
¿Y ese temblor de 5.7 —fue lo suficientemente fuerte como para causar daños?
Según el reporte, no hubo daños humanos ni materiales reportados. Pero el artículo también dice que se mantenían a la espera de reportes adicionales, así que la información podría haber sido preliminar.
Exacto. El silencio sobre daños no significa que no los haya habido. Significa que en el momento del reporte no se había confirmado nada. Es una distinción importante.
¿Qué tan preparado está Perú para un temblor realmente grande?
Tienen el Sistema de Alerta Sísmica en desarrollo, pero Tavera fue claro: aún no está operativo. Depende de dos instituciones y el IGP ya terminó su parte, pero INDECI sigue trabajando.
Y no hay fecha. Eso es lo que me preocupa. Dicen que está en ejecución, pero sin una fecha de prueba, ¿cuándo realmente estará listo? Meses, años, ¿quién sabe?
Entonces, ¿esos temblores menores del 12 de enero al menos ayudaron a liberar algo de presión?
No, según Tavera. Un temblor de magnitud 4 crea rupturas de milímetros. Los grandes crean rupturas de cientos de kilómetros. No hay comparación.
Lo que significa que la tensión acumulada durante 270 años sigue ahí, intacta. Eso es inquietante.
Le Pouls
- Tres sismos golpearon Arequipa en una sola mañana, con magnitudes de 4.0, 3.6 y 5.7, manteniendo a la población en estado de alerta durante horas.
- El temblor de 5.7 —el más intenso del día— se registró a 49 kilómetros al sur de Camaná, aunque hasta el cierre de los reportes no se confirmaron víctimas ni daños materiales.
- Los expertos advierten que estos sismos menores no liberan la tensión acumulada en más de 270 años de relativa quietud tectónica, lo que mantiene latente el riesgo de un evento mayor.
- El Sistema de Alerta Sísmica SASPE avanza, pero sin fecha definida para sus pruebas operacionales, dejando al país en una ventana de vulnerabilidad institucional.
- Las autoridades refuerzan las recomendaciones de preparación ciudadana: mochilas de emergencia, puntos de evacuación y protocolos básicos ante la certeza de que los sismos seguirán llegando.
En la mañana del 12 de enero de 2024, la tierra volvió a recordarle a Perú su condición de país sísmico: tres temblores sacudieron Arequipa en pocas horas, el mayor de magnitud 5.7, sin causar víctimas ni daños reportados. Instalado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, el territorio peruano convive desde siempre con esta inquietud tectónica que no cesa, y que los pequeños temblores cotidianos apenas rozan sin aliviar. La pregunta que persiste no es si volverá a temblar, sino si el país estará preparado cuando la tierra decida hablar con más fuerza.
El viernes 12 de enero de 2024, Arequipa vivió una mañana de sobresaltos sísmicos. El Instituto Geofísico del Perú registró tres temblores en pocas horas: el primero de magnitud 4.0, ubicado a 54 kilómetros al norte de Andagua; el segundo de 3.6, al sur de Maca; y el más significativo, de magnitud 5.7, a 49 kilómetros al sur de Camaná. Las autoridades no reportaron víctimas ni daños materiales, aunque mantuvieron la vigilancia a la espera de información de los gobiernos locales.
La actividad no sorprende a quienes conocen la geografía tectónica del país. Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, zona donde se concentra más del 80% de la sismicidad mundial. Hernando Tavera, presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú, explicó además que los temblores de baja magnitud no alivian la tensión acumulada en las placas: mientras un sismo de magnitud 4 genera rupturas de apenas milímetros, uno de gran magnitud puede producir fracturas de entre 200 y 300 kilómetros. Perú carga, así, con más de 270 años de tensión tectónica sin liberar.
En ese contexto, el país avanza en el desarrollo del Sistema de Alerta Sísmica SASPE, que abarca diez regiones costeras. El Instituto Geofísico ya cumplió su parte, pero el proyecto aguarda que el INDECI complete sus tareas antes de iniciar las pruebas operacionales, sin fecha definida aún. Mientras tanto, las autoridades insisten en la preparación ciudadana: mantener la calma, evacuar hacia espacios abiertos y contar en casa con una mochila de emergencia con agua, alimentos, medicamentos y radio de pilas, porque en un país donde la tierra tiembla con regularidad, la prevención es la única certeza posible.
El viernes 12 de enero de 2024, Perú experimentó una sucesión de movimientos sísmicos que mantuvieron en alerta a la población, particularmente en Arequipa, donde se registraron tres temblores en el transcurso de la mañana. El Instituto Geofísico del Perú documentó cada uno de estos eventos a través de su monitoreo continuo, proporcionando datos precisos sobre magnitud, profundidad y ubicación epicentral.
El primer sismo llegó en las primeras horas del día, con una magnitud de 4.0 grados, ubicado a 54 kilómetros al norte de Andagua con una profundidad de 114 kilómetros. Poco después, alrededor de las 08:14, un segundo temblor de menor intensidad —magnitud 3.6— sacudió nuevamente la región, esta vez a 18 kilómetros al sur de Maca con una profundidad de apenas 10 kilómetros. El evento más significativo del día ocurrió minutos después, cuando un temblor de magnitud 5.7 se registró a 49 kilómetros al sur de Camaná. Hasta el momento de los reportes, las autoridades no habían documentado víctimas ni daños materiales, aunque se mantenía la vigilancia en espera de información adicional de la Municipalidad y el Gobierno Regional de Arequipa.
La actividad sísmica de Perú no es sorpresa para quienes comprenden la geografía tectónica del país. El territorio peruano se encuentra dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico, una región donde ocurre más del 80 por ciento de la actividad sísmica mundial. Esta ubicación geográfica explica por qué los temblores son cíclicos y recurrentes en el país, convirtiendo a Perú en una zona de riesgo sísmico permanente.
Una pregunta que surge frecuentemente entre la ciudadanía es si los temblores de menor magnitud contribuyen a liberar la tensión acumulada en las placas tectónicas. Hernando Tavera, presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú, aclaró este concepto: los sismos de magnitud 4 generan rupturas de apenas milímetros en la corteza terrestre, mientras que los temblores de magnitud elevada producen rupturas de entre 200 y 300 kilómetros de longitud. La diferencia es tan abismal que no existe comparación posible entre ambos tipos de eventos. Esto significa que los temblores menores registrados el 12 de enero no contribuyeron significativamente a aliviar la carga sísmica acumulada durante más de 270 años de relativa quietud tectónica.
Ante esta realidad de vulnerabilidad sísmica, Perú ha estado desarrollando infraestructura de protección. El Sistema de Alerta Sísmica del Perú, conocido como SASPE, es un proyecto que involucra a las diez regiones de la zona costera peruana y que se encuentra en plena ejecución. Sin embargo, el avance ha sido gradual. El Instituto Geofísico del Perú ya ha completado su parte del compromiso, pero el proyecto depende también del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), que aún continúa con sus tareas. Una vez que ambas instituciones concluyan, se procederá a la prueba blanca del sistema, aunque Tavera aclaró que no existe una fecha exacta establecida para el inicio de estas pruebas operacionales.
Para la población, la preparación ante sismos sigue siendo fundamental. Las recomendaciones básicas incluyen mantener la calma durante un temblor, dirigirse rápidamente a espacios abiertos lejos de edificios y estructuras que puedan colapsar, y si se está dentro de un edificio, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer, buscando refugio bajo mesas resistentes mientras se protege la cabeza y el cuello. Las autoridades también recomiendan que cada hogar cuente con una mochila de emergencia equipada con desinfectantes, medicamentos, vendajes, agua embotellada, alimentos enlatados, linterna y radio de pilas, elementos esenciales para enfrentar las consecuencias inmediatas de un evento sísmico de mayor magnitud.
Citations marquantes
Los sismos de magnitud 4 solamente producen rupturas de milímetros, mientras que los sismos de magnitud elevada producen ruptura de 200 o 300 km de longitud.— Hernando Tavera, presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú
El IGP ya concluyó con el compromiso del proyecto y estamos a la espera de que INDECI avance y concluya con lo suyo para poder dar inicio a la prueba blanca.— Hernando Tavera, sobre el estado del Sistema de Alerta Sísmica