En el cierre de la fase de grupos del Mundial Sub 17 de vóley 2026, la selección peruana se midió ante China —la potencia indiscutida del Grupo B— y cayó en sets corridos. No fue una derrota inesperada, sino el encuentro de dos realidades distintas: la de un equipo que busca su lugar en el mundo y la de otro que ya lo ha encontrado. El resultado, 3-0, es también una medida del camino que aún le queda por recorrer a la 'bicolor'.