Cada agosto, la Tierra cruza el rastro de polvo y roca que dejó el cometa Swift-Tuttle, y el cielo se convierte en un lienzo de luz fugaz. En 2026, España vivirá esta cita cósmica con condiciones especialmente favorables entre el 12 y el 13 de agosto, cuando las Perseidas —llamadas también Lágrimas de San Lorenzo— alcanzarán su máximo esplendor en las horas previas al amanecer. No se necesita más instrumento que la paciencia y la voluntad de alejarse del resplandor artificial que nos separa del universo.