Cada agosto, la Tierra cruza el rastro de polvo y roca que el cometa 109P/Swift-Tuttle ha dejado a su paso, y el cielo responde con destellos que los humanos han contemplado durante siglos. Este año, la coincidencia de la Luna nueva con el pico de las Perseidas convierte la noche del 12 al 13 de agosto en una ocasión singular para Colombia: sin el velo lunar, incluso los meteoros más tenues podrán ser vistos a simple vista desde territorios de cielo limpio. Es un recordatorio de que el universo ofrece sus espectáculos más generosos a quienes simplemente se alejan del ruido y levantan la mirada