En el cruce entre el capital global y el mercado europeo de activos reales, los fundadores de Stoneshield, Juan Pepa y Felipe Morenés, han acordado ceder tres cuartas partes de su firma a Franklin Templeton por unos 600 millones de euros, en una operación que valora la compañía en 800 millones. La transacción no es solo una cifra: es el reconocimiento de que construir pacientemente una cartera de activos escasos —vivienda, infraestructura, energía— puede convertirse en un activo estratégico para los grandes gestores globales que buscan presencia europea sin el coste del tiempo. Pepa y Morenés