En el cruce entre la seguridad nacional y la ética tecnológica, el Pentágono ha concluido su separación de Anthropic, la empresa de inteligencia artificial que se negó a desactivar sus salvaguardas para uso militar sin restricciones. Lo que comenzó como un decreto en febrero se extendió meses más allá del plazo anunciado, revelando cuán profundamente puede arraigarse una tecnología en los sistemas de poder antes de que alguien intente extraerla. La historia no es solo sobre un contrato cancelado, sino sobre la tensión irresuelta entre quienes construyen herramientas con límites y quienes gobie
Pentágono cesa uso de herramientas de IA de Anthropic tras designarla riesgo de seguridad
Una vez que se integran, puede ser complicado eliminarlas
¿Por qué el Pentágono tardó seis meses en hacer algo que anunció que haría en febrero?
Porque Claude no era solo una herramienta que podían desconectar. Estaba integrado en Maven, el sistema principal que usan para organizar toda su información de inteligencia. Sacar una pieza así requiere reescribir procesos enteros.
Pero espera, ¿cuánto tiempo realmente pasó? El secretario dijo finales de agosto. Ahora estamos en octubre. ¿Eso es el retraso, o simplemente confirmaron esta semana lo que ya había sucedido?
Buena pregunta. El Pentágono confirmó el lunes que había dejado de usar Anthropic, pero varias fuentes dijeron que Claude seguía en uso hasta hace una semana. Así que el retraso fue real.
¿Y por qué Hegseth quería que Anthropic eliminara sus medidas de seguridad?
Quería acceso sin restricciones a Claude para operaciones militares. Anthropic se negó porque estaba preocupada por vigilancia masiva y armas autónomas.
¿Tenemos confirmación de que esas fueron las preocupaciones específicas de Anthropic, o es lo que el Pentágono dice que Anthropic dijo?
Anthropic lo dijo públicamente cuando se negó. Pero tienes razón en señalar que solo tenemos su versión de por qué se negaron.
¿Qué tan importante era Claude para lo que el Pentágono estaba haciendo?
Fundamental. Lo usaban para procesar grandes volúmenes de información clasificada, análisis de inteligencia, incluso operaciones contra Irán. Los analistas lo usaban para identificar objetivos militares potenciales a partir de imágenes satelitales y grabaciones de drones.
¿Eso está confirmado o es lo que dijeron las fuentes anónimas?
Las fuentes anónimas lo dijeron. Exfuncionarios de defensa y contratistas que trabajaron con el Pentágono. Algunos hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados para hablar con la prensa.
¿Qué pasa ahora? ¿Tienen algo que lo reemplace?
El Pentágono ha firmado contratos con Google, xAI y OpenAI. OpenAI se está adoptando más ampliamente en algunos departamentos militares.
¿Eso significa que Claude fue reemplazado por algo equivalente, o simplemente por algo diferente?
No sabemos si es equivalente. Solo sabemos que están usando otras herramientas ahora.
Le Pouls
- El Pentágono presionó a Anthropic para eliminar sus medidas de seguridad en Claude y permitir acceso militar irrestricto, pero la empresa se negó, desencadenando una ruptura institucional sin precedentes.
- El secretario Hegseth designó a Anthropic como riesgo para la cadena de suministro de seguridad nacional —una clasificación normalmente reservada para empresas de países enemigos— y fijó un plazo de salida para finales de agosto.
- A pesar del decreto, las fuerzas armadas seguían usando Claude hasta hace apenas una semana, procesando inteligencia clasificada y apoyando operaciones contra Irán, porque la tecnología estaba profundamente integrada en el sistema Maven de Palantir.
- La complejidad técnica de desconectar Claude de Maven retrasó meses la transición, exponiendo la brecha entre las órdenes políticas y la realidad operativa de los sistemas de defensa modernos.
- El Pentágono ha migrado hacia Google, xAI y OpenAI, mientras Anthropic demanda al gobierno de Trump en los tribunales, calificando la designación de ilegal y sin precedentes.
En el cruce entre la seguridad nacional y la ética tecnológica, el Pentágono ha concluido su separación de Anthropic, la empresa de inteligencia artificial que se negó a desactivar sus salvaguardas para uso militar sin restricciones. Lo que comenzó como un decreto en febrero se extendió meses más allá del plazo anunciado, revelando cuán profundamente puede arraigarse una tecnología en los sistemas de poder antes de que alguien intente extraerla. La historia no es solo sobre un contrato cancelado, sino sobre la tensión irresuelta entre quienes construyen herramientas con límites y quienes gobiernan sin querer aceptarlos.
A finales de febrero, el secretario de Defensa Pete Hegseth ordenó que el Pentágono dejara de usar los productos de Anthropic antes de que terminara agosto. La razón era una disputa de fondo: el gobierno había exigido que la empresa desactivara las medidas de seguridad de Claude, su modelo de lenguaje más avanzado, para permitir acceso militar sin restricciones. Anthropic se negó, invocando preocupaciones sobre vigilancia masiva y armas autónomas. Hegseth respondió con una designación de riesgo para la cadena de suministro —una clasificación inusual para una empresa estadounidense— y un ultimátum.
Sin embargo, el plazo no se cumplió. Fuentes familiarizadas con las operaciones del Pentágono confirmaron a la BBC que hasta hace apenas una semana, las fuerzas armadas seguían utilizando Claude para análisis de inteligencia, investigación y operaciones militares relacionadas con Irán. El modelo no era una herramienta periférica: estaba integrado en Maven Smart System, la plataforma central de análisis de datos del Pentágono operada por Palantir, donde los analistas procesaban imágenes satelitales, grabaciones de drones y datos clasificados para identificar objetivos y elaborar reportes que ascendían por la cadena de mando.
La analista Lauren Kahn, del Centro de Seguridad y Tecnología Emergente de Georgetown, explicó el retraso con precisión: una vez que una tecnología se integra en sistemas críticos, extraerla no es cuestión de voluntad política sino de ingeniería compleja. Un exfuncionario de alto rango añadió que desde el principio existía incertidumbre sobre cómo sustituir a Anthropic sin perder capacidades esenciales.
El Pentágono confirmó el lunes que la transición había concluido, y ha firmado contratos con Google, xAI y OpenAI como reemplazos. Anthropic, por su parte, ha llevado la disputa a los tribunales, demandando al gobierno de Trump y calificando la designación de ilegal. La batalla legal sigue abierta, pero lo que ya quedó expuesto es algo más duradero: cuán difícil resulta desmantelar una dependencia tecnológica una vez que se ha construido en el corazón de las operaciones de defensa.
A finales de febrero, el secretario de Defensa Pete Hegseth tomó una decisión que parecía clara: el Pentágono dejaría de usar los productos de inteligencia artificial de Anthropic en cuestión de meses. La empresa había sido designada como un riesgo para la cadena de suministro de seguridad nacional, una clasificación que normalmente se reserva para compañías con sede en países que representan una amenaza directa para Estados Unidos. El conflicto había comenzado cuando el Pentágono presionó a Anthropic para que desactivara sus medidas de seguridad en Claude, su modelo de lenguaje más avanzado, y permitiera a las fuerzas armadas acceso sin restricciones. Anthropic se negó, citando preocupaciones sobre vigilancia masiva y armas autónomas. Hegseth respondió con la designación de riesgo y un plazo: finales de agosto.
Pero los plazos no siempre se cumplen. Varias personas familiarizadas con las operaciones del Pentágono le dijeron a la BBC que hasta hace poco, hace apenas una semana, las fuerzas armadas estadounidenses seguían utilizando Claude en investigación, análisis de inteligencia y operaciones militares contra Irán. No era un uso marginal. Claude se consideraba una herramienta fundamental para procesar grandes volúmenes de información clasificada. El gobierno y las fuerzas armadas habían estado usando los servicios de Anthropic desde 2024, y la empresa había sido la primera firma de inteligencia artificial avanzada en implementar sus herramientas en agencias gubernamentales que realizaban trabajo clasificado. Eso significaba que para el momento en que Hegseth ordenó el cese, Claude estaba profundamente entrelazado en los sistemas de defensa.
El Pentágono finalmente confirmó el lunes que había dejado de utilizar los productos de Anthropic, pero no explicó por qué el proceso había tomado tanto más tiempo del anunciado. Lo que sí quedó claro es que la integración técnica fue más complicada de lo que los funcionarios públicos habían sugerido. Claude estaba integrado en Maven Smart System, una plataforma de análisis de datos operada por Palantir, la firma tecnológica de defensa fundada por Peter Thiel. Maven es la principal plataforma del Pentágono para organizar información de inteligencia y otros datos. Los analistas y funcionarios de defensa usaban Maven para acceder a datos visuales, incluyendo imágenes satelitales y grabaciones de drones, y luego introducían esa información en Claude y otros modelos de lenguaje para tareas como la identificación de posibles objetivos militares. Según una fuente que presenció una demostración de Maven a principios de este año, los funcionarios frecuentemente usaban la tecnología para compilar reportes de una página que se transmitían a los niveles superiores de la cadena de mando.
Lauren Kahn, analista del Centro de Seguridad y Tecnología Emergente de Georgetown y exfuncionaria de Defensa, explicó por qué la eliminación había sido lenta. "El hecho de que el Pentágono haya tardado hasta ahora en eliminar todo uso de Claude en el sistema indica que estas cosas no son simplemente de conectar y usar. Una vez que se integran, puede ser complicado eliminarlas", dijo. Un exfuncionario de alto rango de defensa añadió que cuando Hegseth ordenó inicialmente el cambio, "existía preocupación por pasar de Anthropic a OpenAI" y otras herramientas. El Pentágono ha firmado contratos con Google, xAI y OpenAI para reemplazar a Anthropic. En los últimos meses, las herramientas de OpenAI se han adoptado de manera más generalizada en algunos departamentos militares.
Mientras tanto, Anthropic ha respondido a la designación de riesgo con una demanda contra el gobierno de Donald Trump, tachando la medida de "sin precedentes e ilegal" e intentando revocar la clasificación. La batalla legal continúa en los tribunales. Un portavoz de Anthropic rechazó hacer comentarios cuando se le preguntó sobre el asunto. Lo que queda claro es que la decisión de Hegseth, aunque finalmente implementada, reveló cuán profundamente integrada estaba la tecnología de Anthropic en las operaciones de inteligencia militar estadounidenses, y cuán difícil es desmantelar esas conexiones una vez que están establecidas.
Citations marquantes
El hecho de que el Pentágono haya tardado hasta ahora en eliminar todo uso de Claude en el sistema indica que estas cosas no son simplemente de conectar y usar. Una vez que se integran, puede ser complicado eliminarlas.— Lauren Kahn, analista del Centro de Seguridad y Tecnología Emergente de Georgetown