En el umbral del fin de su mandato, Gustavo Petro encuentra que el poder no se abandona sin dejar cuentas pendientes. El expresidente Andrés Pastrana ha pedido al Senado colombiano que ejerza su facultad constitucional para controlar los viajes internacionales de Petro durante el año siguiente a su salida del cargo, invocando controversias sobre financiación de campaña y presunta corrupción. La maniobra no tiene fuerza jurídica inmediata, pero revela cómo la transición del poder puede convertirse en un nuevo escenario de confrontación entre quienes gobernaron y quienes los suceden.
Pastrana pide al Senado bloquear viajes de Petro tras dejar la Presidencia
Cada solicitud de viaje promete convertirse en otro episodio del espectáculo político nacional
¿Por qué Pastrana hace esta solicitud precisamente ahora, cuando Petro está a punto de dejar el cargo?
Porque es el momento en que Petro pierde la protección que le da ser presidente. Mientras está en el poder, solo tiene que avisar al Senado de sus viajes. Una vez se va, necesita permiso. Pastrana está usando esa transición para intentar mantenerlo atado.
¿Tiene alguna base legal real para bloquear los viajes?
La base existe, pero es limitada. El artículo 196 es claro: los expresidentes necesitan autorización del Senado para viajar en el primer año. Pero eso no significa que el Senado tenga que negar el permiso. Pastrana está pidiendo que lo haga, pero la decisión final depende de los senadores.
¿Qué pasa si Petro quiere viajar a Estados Unidos?
Tendría que presentar una solicitud formal al Senado. Entonces comenzaría un proceso político donde los senadores debatirían si conceden o rechazan el permiso. Lo que debería ser un trámite administrativo se convertiría en una batalla política.
¿Esto tiene algo que ver con las investigaciones contra Petro?
Pastrana lo presenta así, pero son cosas distintas. Las investigaciones las manejan autoridades judiciales. El Senado no puede determinar si Petro es culpable de nada. Solo puede decidir si lo deja viajar o no, basándose en lo que considere conveniente.
¿Cuál es el verdadero propósito de esta maniobra?
Es política pura. Pastrana quiere mantener a Petro bajo presión, recordarle que sus críticos siguen ahí, y convertir cada viaje en una confrontación pública. Es una forma de prolongar la batalla que han tenido durante años.
O Pulso
- Pastrana lanzó el 3 de agosto una petición pública al Senado para bloquear cualquier viaje internacional de Petro durante su primer año fuera del poder, agudizando una rivalidad política que lleva años escalando.
- La solicitud activa el artículo 196 de la Constitución, una norma vinculante que obliga a los expresidentes a pedir autorización a la cámara alta antes de salir del país durante los doce meses posteriores a dejar el cargo.
- El Senado no ha anunciado ninguna intención de negar permisos, y por ahora no existe prohibición alguna que impida a Petro abandonar Colombia; la petición de Pastrana carece de efecto jurídico hasta que el expresidente presente formalmente un viaje.
- Petro ha manifestado interés en viajar a Estados Unidos tras dejar la Presidencia, pero ese desplazamiento dependerá tanto del visto bueno del Senado como de los trámites migratorios correspondientes.
- Cada futura solicitud de viaje promete convertirse en un episodio de confrontación pública, transformando un trámite administrativo en un nuevo campo de batalla política entre el mandatario saliente y sus críticos.
En el umbral del fin de su mandato, Gustavo Petro encuentra que el poder no se abandona sin dejar cuentas pendientes. El expresidente Andrés Pastrana ha pedido al Senado colombiano que ejerza su facultad constitucional para controlar los viajes internacionales de Petro durante el año siguiente a su salida del cargo, invocando controversias sobre financiación de campaña y presunta corrupción. La maniobra no tiene fuerza jurídica inmediata, pero revela cómo la transición del poder puede convertirse en un nuevo escenario de confrontación entre quienes gobernaron y quienes los suceden.
En las últimas horas de su mandato, Gustavo Petro enfrenta un nuevo obstáculo político. El expresidente Andrés Pastrana recurrió a las redes sociales el 3 de agosto para pedir al Senado que bloquee cualquier viaje internacional que Petro intente realizar durante el próximo año, invocando el artículo 196 de la Constitución y señalando controversias sobre la financiación de su campaña, investigaciones a su entorno familiar y presuntos actos de corrupción.
La petición de Pastrana no es una orden judicial ni una restricción migratoria vigente: es una maniobra política dirigida al Congreso. El Senado no ha anunciado intención de negar permisos, y ninguna autoridad ha prohibido a Petro salir del país. Sin embargo, la norma constitucional es clara: una vez que un presidente deja el cargo, necesita autorización previa de la cámara alta para cualquier viaje internacional durante los doce meses siguientes. Mientras ejercía la Presidencia, bastaba con notificar al Senado; esa dinámica cambia radicalmente a partir del 7 de agosto.
La confrontación entre ambos políticos no es nueva. Durante años, Pastrana ha cuestionado públicamente las decisiones del Gobierno saliente, y Petro ha respondido con acusaciones propias. La disputa incluso llegó a instancias judiciales. Es importante subrayar lo que esta solicitud no es: no constituye sanción, imputación penal ni prohibición permanente, y los señalamientos mencionados no han sido demostrados judicialmente.
Petro ha expresado interés en viajar a Estados Unidos tras concluir su mandato, aunque ese desplazamiento permanece sujeto al permiso constitucional y a los trámites migratorios. El Senado solo se pronunciará cuando Petro presente formalmente una solicitud de viaje, de modo que la petición de Pastrana no produce efecto jurídico inmediato. Lo que sí anticipa es el clima político que acompañará al mandatario saliente: cada solicitud de viaje promete convertirse en un nuevo episodio del espectáculo político nacional.
En las últimas horas de su mandato, Gustavo Petro enfrenta un nuevo obstáculo político. El expresidente Andrés Pastrana acudió a las redes sociales el 3 de agosto para solicitar al Senado que bloquee cualquier viaje internacional que Petro intente realizar durante el próximo año. La petición invoca el artículo 196 de la Constitución Política y se fundamenta en las controversias que han rodeado la administración saliente: cuestionamientos sobre la financiación de su campaña, investigaciones sobre su entorno familiar y presuntos actos de corrupción durante su Gobierno.
La solicitud de Pastrana no es una orden judicial ni una restricción migratoria en vigor. Es, en cambio, una maniobra política dirigida directamente al Congreso. Hasta el momento, el Senado no ha anunciado intención alguna de negar un eventual permiso de viaje a Petro, ni existe decisión de autoridad alguna que le prohíba abandonar el país. Sin embargo, la norma constitucional que Pastrana invoca es clara y vinculante: una vez que un presidente deja el cargo, no puede salir de Colombia durante los doce meses siguientes sin obtener autorización previa de la cámara alta.
Mientras Petro ejercía la Presidencia, sus desplazamientos al exterior requerían únicamente notificación previa al Senado, no autorización. La Corte Constitucional ha establecido que este aviso es una comunicación, no una solicitud, por lo que la corporación no podía impedir sus viajes. Esa dinámica cambia radicalmente después del 7 de agosto. Cualquier viaje que Petro desee realizar antes del 7 de agosto de 2027 deberá someterse a consideración y aprobación del Senado. Cada solicitud será estudiada individualmente, y la cámara decidirá si concede o rechaza el permiso.
La confrontación entre Pastrana y Petro no es nueva. Durante años, el expresidente conservador ha cuestionado públicamente las decisiones del Gobierno saliente, la financiación de su campaña y las investigaciones que involucran a funcionarios y personas cercanas al mandatario. Petro ha respondido con acusaciones propias contra Pastrana. La disputa incluso llegó a instancias judiciales cuando ambos anunciaron acciones legales por declaraciones que consideraron lesivas para su honra. La petición de Pastrana representa un nuevo capítulo en esta batalla política que se extiende desde hace años.
Es importante aclarar lo que esta solicitud no es. No constituye una sanción, una imputación penal ni una prohibición permanente para viajar. Tampoco significa que los señalamientos mencionados por Pastrana hayan sido demostrados judicialmente. El Senado no tiene competencia para determinar responsabilidades penales por los escándalos mencionados; esa función recae en las autoridades judiciales y los organismos de control competentes según la naturaleza de cada investigación.
Petro ha expresado interés en viajar a Estados Unidos una vez concluya su mandato, aunque ese desplazamiento permanece sujeto tanto al permiso constitucional como a los trámites migratorios y administrativos correspondientes. Por ahora, no existe prohibición alguna que le impida abandonar Colombia. Lo que sí existe es una regla constitucional clara y bastante específica: durante el próximo año necesitará el visto bueno del Senado cada vez que quiera viajar al exterior.
La corporación se pronunciará únicamente cuando Petro presente formalmente una solicitud de viaje después de abandonar el cargo. Hasta entonces, el planteamiento de Pastrana no produce efecto jurídico inmediato alguno. Sin embargo, la petición anticipa el clima político que acompañará a Petro después de dejar el poder. El mandatario saliente conservará una fuerte presencia en la oposición, mientras sus críticos buscarán que responda por las controversias acumuladas durante sus cuatro años de Gobierno. Cada solicitud de viaje promete convertirse en otro episodio del espectáculo político nacional, una dependencia institucional que transformará trámites administrativos en confrontación pública.
Citações Notáveis
Petro debería permanecer en territorio nacional hasta responder por los señalamientos relacionados con su elección, su entorno familiar y los presuntos hechos de corrupción ocurridos durante su Gobierno— Andrés Pastrana, expresidente, en publicación en X