Paramount vence a Netflix por Warner Bros: alarma por el control político de Trump

Un puñado de milmillonarios alineados con Trump toman el control
La senadora Elizabeth Warren advierte sobre los riesgos monopolísticos de la adquisición de Warner Bros. por Paramount Skydance.
Mark

¿Por qué Netflix se retiró si tenía los recursos para competir?

Mimi

Porque el juego cambió. Netflix vio que la Casa Blanca prefería a Paramount Skydance, y los líderes de Netflix decidieron que no valía la pena pagar cualquier precio por algo que ya no era solo un negocio.

Mark

¿Qué tiene de especial David Ellison que lo hace diferente a otros dueños de medios?

Mimi

Su padre es un megadonante de Trump, y eso abre puertas en Washington. Pero más importante: ya ha demostrado en CBS cómo usa ese poder. Los cambios no son sutiles.

Mark

¿CNN está en peligro real?

Mimi

Nadie lo sabe aún. El presidente de CNN dice que esperará a ver qué pasa. Pero Trump ha llamado a CNN "noticias falsas" durante años. Ahora su aliado controlará la red. La pregunta es si eso importa.

Mark

¿Pueden los reguladores detener esto?

Mimi

Técnicamente sí. Pero Paramount está tan segura de que será aprobado que está pagando miles de millones en penalizaciones si no lo es. Eso dice algo sobre quién cree que tiene el poder.

Mark

¿Qué temen los demócratas exactamente?

Mimi

Que un puñado de personas alineadas con Trump controlen qué ven millones de estadounidenses. En un año electoral, eso es más que un problema de negocios.

Mark

¿Esto es legal?

Mimi

Por ahora. Pero la legalidad y la prudencia no siempre van juntas. Por eso hay investigaciones abiertas.

  • Netflix se retiró de la puja citando disciplina financiera, pero la Casa Blanca ya había señalado su preferencia por Paramount Skydance, tiñendo la operación de un color político imposible de ignorar.
  • David Ellison, con vínculos familiares directos a Trump y un historial de giro editorial en CBS —donde el programa de Colbert termina en mayo y la cobertura ha virado a la derecha—, controlará ahora CNN, la red que Trump ha llamado repetidamente 'noticias falsas'.
  • Los trabajadores de CNN reciben mensajes tranquilizadores de su presidente, pero el temor es palpable: en un año electoral, una redacción bajo influencia política podría alterar el paisaje informativo de millones de personas.
  • Demócratas como Elizabeth Warren y Adam Schiff han alzado la voz, el fiscal general de California ha abierto una investigación formal, y los reguladores de ambos lados del Atlántico aún deben pronunciarse sobre una operación que Paramount Skydance respalda con 7.000 millones en penalizaciones si fracasa.
  • El acuerdo, si se aprueba, concentrará en un solo actor Harry Potter, el universo DC, Casablanca y CNN —un imperio donde el entretenimiento y la verdad comparten el mismo propietario.

En el corazón de Hollywood, una batalla financiera ha revelado algo más antiguo y más inquietante: la lucha por quién narra el mundo. Cuando Netflix se retiró de la puja por Warner Bros. Discovery, dejó a David Ellison —hijo de un megadonante de Trump y ya propietario de CBS— como dueño de HBO, CNN y décadas de memoria cinematográfica colectiva. La pregunta que queda flotando no es cuánto costó el acuerdo, sino qué precio pagará la información independiente en un momento en que el poder político y el poder mediático convergen en las mismas manos.

La retirada de Netflix de la puja por Warner Bros. Discovery no fue solo una decisión financiera: fue el momento en que quedó al descubierto la dimensión política de una de las mayores adquisiciones mediáticas de la historia reciente. Con una oferta de 31 dólares por acción, Paramount Skydance —y con ella, David Ellison— se convirtió en el ganador indiscutible de un proceso que Washington observaba con atención creciente.

Ellison no es un nombre neutral en el panorama político estadounidense. Su padre es uno de los mayores donantes de Donald Trump, y su gestión en CBS ya ha mostrado señales que alarman a quienes defienden la independencia editorial: el programa de Stephen Colbert terminará en mayo, y la cobertura informativa ha girado notoriamente hacia posiciones más conservadoras bajo la dirección de Bari Weiss. Ahora, ese mismo perfil se proyecta sobre HBO y CNN, la red que Trump ha atacado sistemáticamente como fuente de 'noticias falsas'.

Ted Sarandos y Greg Peters, de Netflix, explicaron su salida con el lenguaje frío de las finanzas corporativas: Warner era un 'estaría bien tenerlo', no un 'hay que tenerlo'. Pero la realidad política era más densa. La Casa Blanca había enviado señales claras de preferencia por Paramount Skydance, y Trump presionó públicamente a Netflix para que removiera a Susan Rice, exembajadora de la ONU durante la era Obama, de su junta directiva.

La respuesta demócrata fue inmediata. Elizabeth Warren calificó la operación de 'desastre' monopolístico y advirtió que 'un puñado de milmillonarios alineados con Trump están intentando controlar lo que se ve'. Adam Schiff exigió el máximo nivel de escrutinio regulatorio, y el fiscal general de California anunció una investigación formal. Los reguladores europeos también deberán pronunciarse antes de que el acuerdo sea definitivo.

Paramount Skydance ha apostado fuerte: incluye 7.000 millones de dólares en penalizaciones si la operación fracasa, más 2.800 millones que pagará a Netflix por romper su preacuerdo de diciembre. Si todo prospera, el nuevo conglomerado reunirá bajo un mismo techo a Harry Potter, el universo DC, Bugs Bunny, Casablanca y CNN. Lo que inquieta a los críticos no es la magnitud del catálogo, sino la naturaleza del poder que lo administrará.

La batalla por Warner Bros. Discovery nunca fue solo una cuestión de dinero en Hollywood. Cuando Netflix anunció el jueves que se retiraba de la puja, dejando a Paramount Skydance como ganadora con una oferta de 31 dólares por acción, quedó claro que algo más profundo estaba en juego: el control político sobre uno de los mayores imperios mediáticos del mundo.

David Ellison, hijo del fundador de Oracle, es ahora el dueño indiscutible de Warner Bros. Discovery. Su familia tiene vínculos profundos con Donald Trump—su padre es un megadonante presidencial—y esa conexión ha comenzado a generar alarma en Washington y más allá. Con esta adquisición, Ellison controlará no solo los estudios de cine históricos, sino también HBO y cadenas de cable que incluyen CNN, la red que Trump ha atacado repetidamente como "noticias falsas". Aunque los reguladores estadounidenses y europeos aún deben aprobar la operación, la trayectoria de Ellison en otras propiedades sugiere un patrón preocupante.

En CBS, donde Ellison ya tiene participación, el cambio ha sido dramático. El programa de Stephen Colbert terminará en mayo, y la cobertura de noticias ha girado notoriamente hacia la derecha bajo la dirección de Bari Weiss. Los trabajadores de CNN reciben mensajes tranquilizadores de su presidente, Fred Thompson, quien dice que espera más información antes de sacar conclusiones. Pero el temor es palpable: en un año electoral, una red de noticias bajo influencia política podría alterar significativamente el panorama mediático estadounidense.

Netflix argumentó que su retiro fue una cuestión de disciplina financiera. Ted Sarandos y Greg Peters dijeron en su comunicado que la adquisición era un "estaría bien tenerlo" al precio correcto, no un "hay que tenerlo" a cualquier precio. Pero la realidad política es más compleja. La Casa Blanca había enviado señales claras de preferencia por Paramount Skydance, y esta misma semana Trump presionó públicamente a Netflix para que removiera a Susan Rice, exembajadora de la ONU durante la administración Obama, de su junta directiva.

Los demócratas han levantado banderas rojas. Elizabeth Warren advirtió que la adquisición sería "un desastre" en términos monopolísticos, alertando que "un puñado de milmillonarios alineados con Trump están intentando tomar el control de lo que se ve". Adam Schiff pidió que la operación sea sometida al "nivel más alto de escrutinio, libre de influencia política de la Casa Blanca". El fiscal general de California, Robert Bonta, ha anunciado una investigación formal.

Paramount Skydance está tan segura de obtener la aprobación regulatoria que ha incluido en su oferta 7.000 millones de dólares en penalizaciones si el acuerdo fracasa, más 2.800 millones que pagará a Netflix por romper su preacuerdo de diciembre. La compañía comenzará a pagar dividendos trimestrales adicionales en octubre si el cierre se retrasa más allá de enero de 2027.

Si la operación se completa, Paramount Skydance se convertirá en un actor colosal. Controlará Warner Bros., con sus franquicias de Harry Potter, El señor de los anillos y el universo DC, además de personajes animados clásicos como Bugs Bunny y los Picapiedra. Su catálogo incluirá películas legendarias: Casablanca, El mago de Oz, Lo que el viento se llevó. Pero lo que preocupa a los críticos no es el tamaño del imperio, sino quién lo controla y con qué propósito.

Un puñado de milmillonarios alineados con Trump están intentando tomar el control de lo que se ve y cobrar el precio que quieran
— Senadora Elizabeth Warren
La operación debe someterse al nivel más alto de escrutinio, libre de influencia política de la Casa Blanca, para determinar el impacto en puestos de trabajo, libertad de expresión y el futuro de una de las grandes exportaciones de Estados Unidos
— Representante Adam Schiff
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