Cada año, miles de riñones recuperados de donantes fallecidos son descartados antes de llegar a quienes los esperan. Investigadores de Johns Hopkins Medicine proponen una mirada distinta: en lugar de juzgar un órgano solo por el historial de quien lo donó, escuchar lo que el riñón mismo tiene que decir a través de tres biomarcadores en su orina. Este panel, combinado con el índice KDPI existente, eleva la precisión diagnóstica y abre la posibilidad de devolver cientos de órganos al año a quienes los necesitan con urgencia.
Panel de biomarcadores urinarios mejora evaluación de riñones para trasplante
Más de 92.000 personas en Estados Unidos permanecen en lista de espera para trasplante renal, con casi uno de cada cuatro riñones de donante recuperados no siendo utilizados anualmente.