Detrás de los muros de los centros penitenciarios panameños se libra una batalla silenciosa contra enfermedades que prosperan donde el espacio escasea y la vulnerabilidad abunda. El Ministerio de Salud de Panamá ha reconocido que la salud de quienes están privados de libertad no puede ser una excepción al contrato social, y ha desplegado clínicas permanentes, equipos multidisciplinarios y protocolos de bioseguridad en complejos como La Joya para contener la tuberculosis y el VIH. Esta iniciativa plantea una pregunta que trasciende la epidemiología: ¿hasta dónde llega la responsabilidad del Est
Panamá intensifica vigilancia sanitaria en cárceles con áreas de aislamiento contra tuberculosis
Personas privadas de libertad en centros penitenciarios enfrentan riesgo elevado de enfermedades transmisibles como tuberculosis y VIH debido a sobrepoblación carcelaria.