Cuando una canción cambia de manos sin permiso, lo que se fractura no es solo un contrato sino un pacto entre creadores. José María Yzazaga, compositor de 'El cervecero', exige 200 mil soles a Pamela Franco y Christian Cueva por usar y alterar su obra sin autorización, pero detrás de la cifra late una pregunta más antigua: ¿quién debe responder por sus actos, y ante quién? Franco asegura que las conversaciones avanzan, mientras Yzazaga espera que los propios intérpretes se sienten con él, sin escudos ni intermediarios.
Pamela Franco rompe silencio sobre demanda por 'El cervecero': 'No hay necesidad'
No hay necesidad de llevarlo por un lado negativo
¿Por qué Yzazaga se niega a negociar con el manager si al final es el manager quien tiene poder para cerrar un acuerdo?
Porque para él no se trata solo de dinero o términos legales. Es una cuestión de respeto. Quiere que Franco y Cueva reconozcan lo que hicieron mirándolo a los ojos, no que envíen a alguien a limpiar el desorden.
Franco dice que ya ha hablado con él por teléfono. ¿No es eso comunicación directa?
Sí, pero una llamada no es lo mismo que una reunión. Una llamada puede ser rápida, superficial. Una reunión es formal, es un compromiso de tiempo y presencia. Yzazaga quiere lo segundo.
¿Crees que Franco está siendo evasiva o simplemente está delegando como cualquier artista lo haría?
Probablemente ambas cosas. Es su trabajo como artista, pero también es conveniente que alguien más maneje los detalles incómodos. Yzazaga ve eso y se siente desestimado.
¿Qué pasa si no llegan a un acuerdo?
Entonces esto se convierte en un litigio real. Los 200 mil soles dejan de ser una cifra de negociación y se vuelven una demanda en los tribunales. Y ambos pierden.
¿Franco tiene razón en que no hay necesidad de llevarlo por un lado negativo?
Tiene razón en el sentimiento, pero no en la estrategia. No hay necesidad de negatividad, pero sí hay necesidad de que alguien dé la cara. Eso no es negativo, es responsabilidad.
El Pulso
- Yzazaga presentó una demanda pública exigiendo 200 mil soles, no solo por el uso no autorizado de su canción, sino por la alteración de su letra sin su consentimiento.
- El compositor expresó su frustración porque quienes se comunican con él son representantes administrativos, no los artistas que cantaron su obra.
- Franco rompió el silencio afirmando que su manager ya sostuvo reuniones y llamadas con Yzazaga, y que ella misma habló con él por teléfono tras regresar de viaje.
- Christian Cueva permanece completamente ausente del debate público, sin declaración ni gesto de acercamiento hacia el autor.
- El conflicto revela dos visiones irreconciliables de la responsabilidad: para Franco es un asunto empresarial; para Yzazaga, es una deuda personal que solo los intérpretes pueden saldar.
Cuando una canción cambia de manos sin permiso, lo que se fractura no es solo un contrato sino un pacto entre creadores. José María Yzazaga, compositor de 'El cervecero', exige 200 mil soles a Pamela Franco y Christian Cueva por usar y alterar su obra sin autorización, pero detrás de la cifra late una pregunta más antigua: ¿quién debe responder por sus actos, y ante quién? Franco asegura que las conversaciones avanzan, mientras Yzazaga espera que los propios intérpretes se sienten con él, sin escudos ni intermediarios.
José María Yzazaga, el compositor detrás de 'El cervecero', llevó su malestar a la esfera pública esta semana al denunciar que Pamela Franco y Christian Cueva usaron su canción sin permiso y, además, modificaron su letra. La demanda asciende a 200 mil soles, pero lo que más irrita a Yzazaga no es únicamente el dinero: es la forma en que se está gestionando el conflicto.
Franco respondió el jueves asegurando que su equipo ya mantiene conversaciones con el compositor. Según ella, ha habido reuniones, llamadas y movimiento desde su lado. Incluso afirma haber hablado personalmente con Yzazaga por teléfono, aunque reconoce que no se han visto en persona porque recién regresó de un viaje. De Cueva no hay ninguna declaración pública al respecto.
El nudo del asunto es que Yzazaga no quiere hablar con Martín Pinto, el manager de Franco. Quiere hablar con quienes cantaron su canción. Siente que los artistas delegan en un intermediario para evitar enfrentarse directamente con él, y eso lo indigna tanto como el uso no autorizado de la obra.
Franco, en cambio, mantiene un tono conciliador y ve el asunto como una gestión administrativa de su empresa, no como un conflicto personal que exija su presencia en cada negociación. Confía en que todo se resolverá bien.
Lo que queda expuesto es una brecha profunda en cómo cada parte entiende la responsabilidad. Ambos dicen que hay comunicación, pero parecen hablar de cosas distintas. Mientras la cifra de 200 mil soles flota sobre la disputa, Yzazaga sigue esperando que alguien tenga el coraje de sentarse con él sin escudos.
José María Yzazaga, compositor original de 'El cervecero', llevó su frustración a la arena pública esta semana, denunciando a Pamela Franco y Christian Cueva por usar su canción sin permiso y, peor aún, por alterar su letra. Su demanda es clara: 200 mil soles. Pero lo que más le molesta no es solo el dinero. Es cómo se está manejando todo.
La cumbiambera rompió su silencio el jueves para responder a las críticas que la acusaban de evadir al compositor. Según Franco, su equipo administrativo ya está en conversaciones con Yzazaga. Dice que ha habido reuniones, llamadas telefónicas, movimiento. Ella misma afirma haber hablado con el autor por teléfono, aunque reconoce que no se han visto en persona porque acaba de regresar de un viaje. De Christian Cueva no hay declaración alguna sobre el asunto.
Pero aquí está el nudo del conflicto. Yzazaga está furioso porque quien se comunica con él es Martín Pinto, el manager de Franco, no los artistas mismos. El compositor lo dijo sin rodeos: ¿qué va a hablar con un manager cuando los que cantaron la canción son Franco y Cueva? Siente que lo están usando como intermediario para que alguien más arregle el desorden, como si los intérpretes quisieran evitar enfrentarse directamente con él.
Franco, por su parte, mantiene un tono conciliador. Dice que la música se hace para divertir a la gente, que no hay razón para llevar esto por un camino negativo. Tiene fe en que todo se resolverá bien. Su postura es que esto es un asunto administrativo, algo que maneja su empresa, no un drama personal que requiera su intervención directa en cada paso.
Lo que emerge de este cruce de versiones es una brecha en cómo cada lado entiende lo que significa resolver un conflicto. Para Yzazaga, la resolución requiere que los responsables de la canción se sienten con él, cara a cara. Para Franco, la resolución es que su equipo negocie los términos. Ambos dicen que hay comunicación. Ambos parecen hablar de cosas distintas.
La cifra de 200 mil soles flota sobre todo esto, pero el dinero podría ser lo de menos. Lo que está en juego es quién debe rendir cuentas, y cómo. Mientras Franco confía en que las conversaciones llegarán a buen puerto, Yzazaga sigue esperando que alguien tenga el coraje de sentarse con él sin intermediarios.
Citas Notables
Está en conversaciones. Tengo fe que todo va a llegar a un buen puerto, creo que hacemos música para divertir a la gente, no hay necesidad de llevarlo por un lado negativo— Pamela Franco
La única persona que se ha comunicado conmigo es su mánager. Siento que están mandándolo a él para arreglar conmigo, como si quisieran evitar dar la cara— José María Yzazaga