En la provincia vietnamita de Quang Ninh, un hombre de 79 años llegó a urgencias con algo tan cotidiano como la vista nublada, sin sospechar que sus arterias carótidas —las grandes vías que nutren el cerebro— estaban casi completamente cerradas. Su caso recuerda que el cuerpo humano puede guardar silencio ante peligros extremos, y que la medicina moderna, cuando actúa a tiempo, puede devolver el tiempo que el olvido biológico casi arrebata.
Paciente de 79 años con estenosis del 90% en arteria carótida enfrenta alto riesgo de derrame cerebral
El paciente enfrentaba alto riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular grave o mortal si no se hubiera realizado la intervención quirúrgica.