En el marco de celebraciones de identidad nacional, los copresidentes de Nicaragua Daniel Ortega y Rosario Murillo convocaron a su pueblo bajo los estandartes de la unidad, la paz y la soberanía, valores que presentaron como cimientos inamovibles del bienestar colectivo. Su mensaje, impregnado de fe cristiana y memoria histórica, refleja la tendencia de los gobiernos a anclar su legitimidad en los grandes relatos fundacionales de la nación. En un mundo donde la cohesión interna y la proyección exterior se negocian constantemente, Nicaragua reafirma su identidad a través de consignas que buscan