Durante décadas, la evaluación de la seguridad cardíaca de los medicamentos ha dependido de modelos que simplifican un órgano profundamente complejo. Investigadores del IDIBELL y el IMB-CNM-CSIC han desarrollado un corazón en chip que integra los tres tipos celulares principales del corazón humano, revelando que la capa endotelial —ignorada en los modelos convencionales— puede amortiguar la toxicidad de fármacos como la doxorrubicina. Esta constatación invita a preguntarse cuántos compuestos prometedores han sido descartados no por ser peligrosos, sino porque los instrumentos con los que los j