Hay celebraciones que no son solo entretenimiento, sino la restauración de un vínculo entre una comunidad y aquello que la define. Tras varios años de ausencia, la orquesta Panorama regresa este miércoles a las fiestas de Ordes, Galicia, trayendo consigo su escenario de 60 metros como señal de que el reencuentro no admite medias tintas. Para acoger semejante magnitud, los organizadores trasladaron el espacio festivo al aparcamiento del centro de salud, eligiendo la transformación del lugar antes que la reducción del espectáculo.