En el corazón del distrito tecnológico 22@ de Barcelona, la empresa británica Oxford Quantum Circuits ha dado un paso concreto hacia el futuro: alquilar un edificio entero —una antigua fábrica de encajes convertida en espacio de vanguardia— para instalar el mayor centro de computación cuántica del sur de Europa. Con 92 millones de euros de inversión, 46 millones de apoyo público y 210 empleos proyectados, la llegada de OQC no es solo una operación inmobiliaria, sino una declaración sobre dónde Europa quiere situar su frontera tecnológica. Barcelona, ciudad que ya acumula talento, universidades
OQC alquila el edificio Nocco completo en el 22@ para su centro de computación cuántica
El primer centro mundial de desarrollo y producción de ordenadores cuánticos
¿Por qué es importante que una empresa de computación cuántica británica se instale específicamente en Barcelona?
Porque la computación cuántica es una tecnología en desarrollo temprano, y los centros de fabricación son raros. Barcelona no tenía ninguno. Ahora tendrá el más grande del sur de Europa.
Pero ¿quién verifica que será el más grande? Eso viene del anuncio de OQC, no de una medición independiente.
Justo. Lo que sí sabemos es que es un edificio completo de 5.000 metros cuadrados dedicado a laboratorios, fabricación y ensamblaje. Eso es sustancial.
¿Y los 210 empleos que promete crear?
Son proyecciones a cinco años. La empresa dice que los creará. Pero es un compromiso que depende de que el proyecto avance según lo planeado.
Exacto. Es una promesa, no un hecho consumado. Y los 92 millones de inversión, ¿de dónde salen?
46 millones vienen de Cofides, un fondo público español. El resto presumiblemente de OQC y sus inversores privados.
¿Qué significa que Barcelona sea el primer centro mundial de desarrollo y producción de OQC?
Que la empresa está apostando fuerte por Barcelona. No es una oficina satélite. Es donde van a diseñar, fabricar y ensamblar sus máquinas.
Aunque la sede sigue siendo en Reading, Reino Unido. Barcelona es importante, pero no es la cabeza de la compañía.
Cierto. Pero para una ciudad, tener el primer centro de manufactura de una tecnología emergente es un cambio de posición en el mapa global.
El Pulso
- La computación cuántica deja de ser promesa abstracta: OQC firma el alquiler de 5.000 m² en el edificio Nocco y convierte Barcelona en su sede global de fabricación.
- La inversión de 92 millones de euros —la mitad respaldada por fondos públicos a través de Cofides— refleja la urgencia de los gobiernos europeos por no quedar rezagados en la carrera cuántica.
- El edificio elegido, una fábrica de tules de 1945 rehabilitada en el 22@, albergará laboratorios, zonas de ensamblaje y oficinas donde se diseñarán ordenadores basados en superconductores.
- El proyecto promete 210 empleos en cinco años y aplicaciones en inteligencia artificial, finanzas, salud y energía, sectores que definen la economía del próximo decenio.
- Con inicio previsto para el cuarto trimestre de 2026, Barcelona se posiciona como primer centro mundial de OQC, adelantándose a otras capitales europeas en la atracción de infraestructura cuántica.
En el corazón del distrito tecnológico 22@ de Barcelona, la empresa británica Oxford Quantum Circuits ha dado un paso concreto hacia el futuro: alquilar un edificio entero —una antigua fábrica de encajes convertida en espacio de vanguardia— para instalar el mayor centro de computación cuántica del sur de Europa. Con 92 millones de euros de inversión, 46 millones de apoyo público y 210 empleos proyectados, la llegada de OQC no es solo una operación inmobiliaria, sino una declaración sobre dónde Europa quiere situar su frontera tecnológica. Barcelona, ciudad que ya acumula talento, universidades y apetito inversor, se convierte así en el primer enclave mundial de desarrollo y producción cuántica de una compañía nacida en Oxford.
Oxford Quantum Circuits (OQC), empresa británica fundada en 2017 a partir de investigación de la Universidad de Oxford, ha cerrado el alquiler completo del edificio Nocco en el distrito 22@ de Barcelona. El inmueble, situado en la calle Perú 62 del barrio del Poblenou, ocupa cerca de 5.000 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas y fue concebido a partir de la rehabilitación de una antigua fábrica de tules y encajes de 1945. El proyecto de transformación, impulsado por Patrizia y Urban Input y comercializado por Cushman & Wakefield, conserva la arquitectura industrial original: dos naves flanqueando un patio central, grandes ventanales y una atmósfera que mezcla pasado fabril con vocación tecnológica.
En ese espacio, OQC instalará su Global Quantum Development & Manufacturing Centre, con laboratorios, oficinas y una zona de ensamblaje técnico. La empresa proyecta aplicar su tecnología —ordenadores cuánticos basados en superconductores— a sectores como la inteligencia artificial, las finanzas, la salud y la energía. La inversión total anunciada asciende a 92 millones de euros, de los cuales 46 millones proceden del Fondo de Coinversión (FOCO) de Cofides. El inicio de operaciones está previsto para el cuarto trimestre de 2026, y la compañía espera crear 210 puestos de trabajo a lo largo de cinco años.
El proyecto ha contado con el respaldo coordinado de varias instituciones: Barcelona & Partners, la Generalitat de Cataluña a través de ACCIÓ, el Ayuntamiento mediante la Barcelona Investment Office y el Estado a través de Cofides. Esta articulación público-privada refleja el interés estratégico por convertir Barcelona en referente europeo de la computación cuántica. La instalación será además la primera presencia de OQC en la Unión Europea y su primer centro mundial de desarrollo y producción, lo que sitúa a la ciudad en una posición singular dentro de la carrera tecnológica global.
La operación se inscribe en un mercado de oficinas barcelonés dinámico: en el primer semestre de 2026 se contrataron 195.000 metros cuadrados, con el sector tecnológico representando el 15% de la demanda. Aunque OQC comparte tendencia con otras empresas que apuestan por espacios de calidad en nuevas áreas de negocio, su especialización en computación cuántica la distingue como un actor de categoría singular en el ecosistema de la ciudad.
Oxford Quantum Circuits, una empresa británica especializada en computación cuántica, ha cerrado un acuerdo para alquilar la totalidad del edificio Nocco, ubicado en el corazón del distrito tecnológico 22@ de Barcelona. La operación abarca aproximadamente 5.000 metros cuadrados y marca el punto de inflexión entre el anuncio de intenciones que la compañía hizo a principios del verano y la materialización concreta de su llegada a la ciudad. Con el arrendamiento de un edificio completo de esta envergadura, OQC se convierte en un inquilino de peso en el mercado de oficinas barcelonés, consolidando la presencia de un nuevo actor tecnológico internacional en la capital catalana.
El inmueble se alza en el número 62 de la calle Perú, en el barrio del Poblenou. Nocco es el resultado de una rehabilitación cuidadosa de una antigua fábrica de tules y encajes, transformada en espacios de oficinas modernas. El proyecto fue impulsado por Patrizia y Urban Input, y su comercialización corre a cargo de Cushman & Wakefield. La estructura del edificio conserva elementos de su pasado industrial: dos naves enfrentadas a ambos lados de un patio central de unos 400 metros cuadrados, grandes ventanales y detalles arquitectónicos que evocan su origen fabril. El espacio alquilable suma 4.855 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas, y cuenta además con duchas, vestuarios y aparcamiento para bicicletas y patinetes.
La fábrica original data de 1945, y esta rehabilitación representa el tercer proyecto conjunto entre Patrizia y Urban Input en el 22@. Para OQC, el edificio albergará lo que la empresa denomina su Global Quantum Development & Manufacturing Centre, un espacio dedicado al diseño, desarrollo y fabricación de ordenadores cuánticos. Las instalaciones incluirán laboratorios, oficinas y una zona de ensamblaje e integración técnica. La empresa proyecta aplicaciones de su tecnología en sectores como la inteligencia artificial, las finanzas, la salud y la energía.
En junio, OQC anunció una inversión de 92 millones de euros en Barcelona y la creación de 210 puestos de trabajo a lo largo de cinco años. El centro fue presentado como la instalación de computación cuántica más grande del sur de Europa y será la primera presencia de la compañía en la Unión Europea. El calendario comunicado entonces situaba el inicio de las operaciones en el cuarto trimestre de 2026. La empresa, fundada en 2017 a partir de investigación de la Universidad de Oxford, tiene su sede en Reading, Reino Unido, y desarrolla ordenadores cuánticos basados en superconductores. Con esta implantación en Barcelona, la compañía pretende establecer su primer centro mundial de desarrollo y producción a escala global.
La operación ha contado con un apoyo público significativo. Cofides, a través de su Fondo de Coinversión (FOCO), aportará 46 millones de euros. Además, Barcelona & Partners, la agencia de atracción de inversiones de Barcelona Global, ha participado activamente en el impulso del proyecto junto con la Generalitat de Cataluña a través de ACCIÓ, el Ayuntamiento mediante la Barcelona Investment Office, y el Estado a través de Cofides. Barcelona Global es una asociación privada sin ánimo de lucro que reúne a empresas, centros de investigación, universidades y profesionales vinculados a la ciudad, con el objetivo de atraer talento y actividad económica.
Esta llegada se produce en un contexto de mercado de oficinas barcelonés en movimiento. En el primer semestre de 2026, se contrataron 195.000 metros cuadrados de espacio de oficinas en la ciudad. Solo entre abril y junio, la cifra alcanzó los 100.600 metros cuadrados, un 3% más que en el mismo período del año anterior, distribuidos en más de 80 operaciones. Las nuevas áreas de negocio concentraron más del 50% de la superficie contratada en ese trimestre, y el 70% de la contratación correspondió a edificios de calidad, reflejando la preferencia por espacios eficientes y adaptados a las necesidades empresariales. El sector tecnológico representó el 15% de la demanda total, por detrás de la industria y los servicios profesionales. Con el alquiler de Nocco, OQC se suma a una tendencia más amplia de inversión tecnológica en Barcelona, aunque su escala y su especialización en computación cuántica la sitúan en una categoría singular dentro del mercado inmobiliario de la ciudad.
Citas Notables
La empresa proyecta convertir Barcelona en el primer centro de desarrollo y producción de la compañía a escala mundial— Anuncio oficial de ACCIÓ