En el corazón de la infraestructura moderna de inteligencia artificial, OpenRouter ha construido en apenas tres años un puente entre millones de desarrolladores y más de 400 modelos distintos. Sin embargo, la comodidad del enrutamiento automático esconde una paradoja: delegar decisiones críticas a una caja negra puede introducir exactamente la clase de imprevisibilidad que los sistemas de producción no pueden tolerar. La plataforma, valorada en 1.300 millones de dólares y procesando 25 billones de tokens semanales, enfrenta ahora la pregunta que toda infraestructura exitosa debe responder tard