En el cruce entre la tecnología y las rivalidades personales, OpenAI ha retirado sus modelos de inteligencia artificial de Cursor —plataforma de programación recién adquirida por SpaceX— argumentando que no puede confiar en que una empresa bajo la órbita de Elon Musk respete sus condiciones de servicio. El gesto reaviva una disputa que trasciende lo contractual: es el reflejo de una fractura entre quienes alguna vez compartieron la visión de construir una IA para el bien común. Mientras SpaceX busca salidas y Anthropic avanza para ocupar el espacio vacío, el ecosistema de la inteligencia artif