En el umbral de una nueva era tecnológica, OpenAI negocia una ronda de financiación que la valoraría en más de US$1,2 billones, consolidando su posición en la carrera por dominar la inteligencia artificial generativa antes de su eventual debut bursátil. La iniciativa, impulsada por inversores que buscan ampliar su participación, refleja la magnitud del apetito global por las empresas que moldean el futuro de la cognición artificial. Sam Altman ha señalado que la salida a bolsa no llegaría antes de 2027, mientras su rival Anthropic avanza con pasos más inmediatos hacia los mercados públicos.