ONU: el Consejo de Seguridad afronta la cuarta votación para elegir sucesor de Guterres, con Grossi perdiendo terreno

Ningún escenario está descartado ante la falta de consenso en el Consejo
La sucesión de Guterres debería resolverse antes del 31 de diciembre, pero no hay fecha para la ronda final.
Mark

¿Qué esperamos de esta cuarta votación?

Mimi

Señales. Es indicativa, no definitiva. En la anterior, Grynspan sumó nueve apoyos y Rodrigues-Birkett ocho, mientras Grossi cayó a cinco.

Mark

Pero nueve apoyos es el umbral, ¿no?

Mimi

Sí, pero también hace falta evitar el veto del P5. Y ambas candidatas tuvieron cinco y seis rechazos.

Luke

Importante: las papeletas son anónimas. Sabemos los totales, no quién votó qué. Cualquier lectura sobre la postura de un país en concreto es inferencia.

Mark

¿Y China?

Mimi

El South China Morning Post, citando fuentes de delegaciones, dice que descartó a Grossi y decide entre Grynspan y Rodrigues-Birkett.

Luke

Eso es una sola publicación y fuentes sin nombre. No hay confirmación oficial de Pekín. Lo comprobado es que China dijo que le agradaría una mujer.

Mark

¿Y el tema Malvinas?

Mimi

Londres tiene veto, y Milei dedicó parte de su discurso en la Asamblea a las islas.

Luke

Que pueda ser un obstáculo es una hipótesis; no hay datos de cómo votó Reino Unido ni de si Trump y Xi hablaron de la sucesión.

Mark

¿Hay fecha para la decisión final?

Mimi

No. Solo que debería llegar antes del 31 de diciembre, cuando termina el mandato de Guterres.

  • Grossi pierde terreno tras la tercera ronda: cae a cinco apoyos y acumula ocho rechazos.
  • Grynspan y Rodrigues-Birkett quedan a un voto de distancia, sin ninguna de las dos alcanzar el umbral de nueve.
  • Pekín descarta a Grossi según fuentes diplomáticas y evalúa a qué candidata respaldar, lo que pone a China en el centro de la decisión.
  • La disputa por las Malvinas con el Reino Unido, miembro del P5 con veto, convierte cada gesto de Milei en una amenaza latente para la candidatura argentina.
  • Con el mandato de Guterres venciendo el 31 de diciembre, el Consejo avanza contrarreloj hacia una votación final sin fecha definida.

En los pasillos de Nueva York, donde las naciones suelen medir sus lealtades antes que sus discursos, el Consejo de Seguridad de la ONU se prepara para una nueva votación indicativa que busca nombrar al sucesor de António Guterres. La historia de la organización vuelve a enfrentar una pregunta antigua: si el liderazgo mundial puede surgir de un equilibrio de poderes que rara vez coincide con la justicia que promete. Entre los aspirantes, el argentino Rafael Grossi retrocede, arrastrado por la desconfianza de algunos y por las tensiones que su país mantiene con Londres y con las potencias que pesan en el Consejo. La elección todavía no tiene desenlace, y el tiempo que queda hasta fin de año obliga a todos a mirar tanto lo que se dice como lo que se calla.

La semana de alto nivel de la Asamblea General en Nueva York termina, y el Consejo de Seguridad se reúne otra vez para una cuarta votación indicativa que decidirá quién sucederá a António Guterres a partir de 2027. Entre los nombres en juego está Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica y candidato impulsado por el gobierno de Javier Milei, que llega a esta cita con menos apoyos que antes.

En la ronda anterior, la costarricense Rebeca Grynspan lideró con nueve votos, seguida por la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett con ocho. Ninguna de las dos logró consenso, y ambas acumularon rechazos. Grossi, en cambio, bajó a cinco apoyos y sumó ocho rechazos. Michelle Bachelet ya se retiró de la carrera. Como las papeletas son anónimas, nadie sabe con certeza cómo vota cada miembro, aunque los cinco permanentes con derecho a veto siguen siendo decisivos.

Durante la semana en Nueva York, Grossi se reunió con los cancilleres de Rusia y Ucrania para hablar de la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por tropas rusas. Calificó el encuentro con Lavrov de importante y oportuno, aunque Moscú lo había criticado semanas antes. El voto chino, según medios de Hong Kong, lo descartó por considerarlo el favorito de Washington, y Pekín evalúa ahora entre Grynspan y Rodrigues-Birkett, en un contexto en que los Brics recordaron que nunca una mujer ocupó el cargo.

A esto se suma la tensión entre Argentina y Londres por las Malvinas. Milei defendió la soberanía en la Asamblea y pidió debatir la explotación de recursos en la zona disputada, un reclamo que pesa sobre un miembro del Consejo con derecho a veto. La cuarta ronda dirá si estas señales cambian el rumbo de la elección.

Terminada la semana de alto nivel de la Asamblea General en Nueva York, el Consejo de Seguridad de la ONU vuelve a reunirse este martes por la tarde para una cuarta "votación indicativa" que busca definir al sucesor de António Guterres como secretario general a partir de 2027. Entre los aspirantes figura el diplomático argentino Rafael Grossi, que llega a la cita con menos respaldo que en rondas anteriores.

La votación anterior se celebró hace 11 días. En ella, la exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan lideró con nueve apoyos, por delante de la excanciller guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, que reunió ocho. Ambas, sin embargo, acumularon muchos rechazos: cinco Grynspan y seis Rodrigues-Birkett, además de un voto de "no opinión" en cada caso. Esos números muestran la falta de consenso dentro del Consejo y mantienen abierta la carrera.

Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y candidato impulsado por el gobierno de Javier Milei, perdió dos apoyos y quedó con cinco. Sumó dos rechazos más, hasta ocho, y dos votos de "no opinión". Su resultado quedó en una línea parecida al del ugandés Olara Otunnu, excandidato presidencial opositor y antiguo funcionario de la ONU, que tuvo cinco apoyos, siete rechazos y tres "no opinión". Tras la tercera ronda, la expresidenta chilena Michelle Bachelet decidió no continuar.

Las papeletas son anónimas, de modo que no se sabe cómo votó cada uno de los 15 miembros, incluidos los cinco permanentes con derecho a veto (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña) y los otros diez. Para imponerse en la ronda final, que no tiene fecha definida, un candidato necesita al menos nueve votos y que ningún miembro del P5 lo vete. Después, los 193 Estados de la Asamblea General suelen ratificar al recomendado. El mandato de Guterres termina el 31 de diciembre y la decisión debería llegar antes, aunque ningún escenario está descartado.

Durante la semana de la Asamblea, Grossi y otros candidatos buscaron apoyos en Nueva York. Por su cargo en el OIEA, el argentino, cuya candidatura respalda la administración de Donald Trump, se reunió con los cancilleres de Rusia, Sergei Lavrov, y de Ucrania, Andrii Sybiha, para repasar el trabajo del organismo ante los riesgos en la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, ocupada por fuerzas rusas desde la invasión de 2022. Grossi calificó el encuentro con Lavrov de "importante y oportuno". Moscú lo había criticado en las últimas semanas por su postura sobre los ataques cerca de la planta. Según el Kremlin, también hablaron del programa nuclear de Irán, aliado de Rusia. Lavrov saludó además a Grynspan y a Otunnu en los pasillos de la sede, según mostró el propio Otunnu en su cuenta de X.

El voto de China pesa especialmente. Según el South China Morning Post, de Hong Kong, Pekín "descartó" a Grossi, a quien describió como el candidato preferido de Washington, y está por decidir si apoya a Grynspan o a Rodrigues-Birkett, según fuentes de distintas delegaciones. Semanas atrás, China había dicho que le "agradaría" que fuera electa una mujer. La declaración de Nueva Delhi de los Brics, aprobada por unanimidad este mes, señaló que en 81 años ninguna mujer ha ocupado el cargo. Esta votación llega además tras las reuniones de Trump y Xi Jinping en Washington; no trascendió si hablaron de la sucesión, pero los analistas consideran clave que ambos lleguen a un acuerdo que evite un veto.

Otro factor es la tensión entre la Argentina y el Reino Unido por las Malvinas. Londres integra el P5 y tiene veto. El miércoles pasado, desde el atril de la Asamblea, Milei dedicó varios minutos a defender el reclamo de soberanía, criticó a la ONU por "mirar hacia otro lado" y pidió al Reino Unido debatir la explotación de recursos naturales en la zona en disputa. La cuarta ronda dirá si las señales de las últimas semanas cambian la ecuación.

Importante y oportuna reunión con Lavrov sobre el trabajo actual del OIEA y el papel de las instituciones internacionales.
— Rafael Grossi, director general del OIEA
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