En un momento en que el océano ya no espera, la Asamblea General de la ONU aprobó por unanimidad una resolución que exige respuestas más contundentes ante el aumento del nivel del mar, el cual alcanzó en 2024 su mayor incremento anual registrado: casi seis milímetros. La medida, impulsada por décadas de alarmas levantadas por pequeños Estados insulares, reconoce que lo que se mide en milímetros se vive en millones de destinos humanos. La humanidad se enfrenta a una ventana que se cierra: actuar ahora o ver desaparecer países, culturas y comunidades enteras bajo las aguas.
ONU aprueba resolución unánime para frenar la subida del nivel del mar
El costo se mide en millones de vidas destrozadas
¿Por qué la ONU aprobó esta resolución ahora? ¿Qué cambió?
El nivel del mar subió casi seis milímetros en 2024, el mayor aumento anual jamás registrado. Eso aceleró el reconocimiento de que el problema es urgente, no teórico.
Pero espera, ¿seis milímetros en un año es realmente el máximo histórico? ¿O es el máximo desde que tenemos mediciones precisas? Eso importa.
Buena pregunta. Entonces, ¿qué hace exactamente esta resolución?
Exige acciones más contundentes: reducir emisiones de gases de efecto invernadero y financiar a los países vulnerables. Los pequeños Estados insulares llevan pidiendo esto desde 1989.
Pero una resolución sin votos en contra no es lo mismo que una resolución con fondos asignados. ¿Hay dinero comprometido aquí?
¿Cuál es el riesgo real para estos países?
Si el nivel sube medio metro, las inundaciones que ahora ocurren cada cincuenta años podrían suceder cada tres o cuatro años. Eso es catastrófico para la infraestructura, la agricultura, todo.
Ese es un escenario si sube medio metro. ¿Cuándo se espera que suba medio metro? ¿En diez años, en treinta?
¿Hay soluciones que funcionen?
Los manglares y otras soluciones naturales pueden reducir el riesgo costero mientras capturan carbono. Funcionan en dos direcciones.
Funcionan, pero ¿a qué escala? ¿Pueden proteger ciudades enteras o son más bien medidas locales de adaptación?
O Pulso
- El nivel del mar creció casi 6 mm en 2024, el mayor salto anual jamás documentado, y los científicos advierten que podría superar el metro antes de que termine el siglo.
- António Guterres alertó que el costo real no se mide en cifras oceánicas sino en millones de vidas destrozadas y naciones enteras que podrían desvanecerse bajo las olas.
- Las inundaciones que hoy ocurren una vez cada 50 años podrían repetirse cada 3 o 4 años si el nivel del mar sube apenas medio metro, un escenario posible en pocas décadas.
- La resolución unánime de la ONU apunta a dos frentes urgentes: reducir emisiones de gases de efecto invernadero y canalizar financiamiento hacia los países más vulnerables.
- Soluciones como los manglares ofrecen un camino doble —reducen inundaciones costeras y capturan carbono— pero el consenso científico advierte que no son suficientes por sí solos.
- La unanimidad del voto marca un reconocimiento formal de que la crisis ya no es una amenaza futura: es un presente que avanza, y la ventana para actuar se estrecha con cada año.
En un momento en que el océano ya no espera, la Asamblea General de la ONU aprobó por unanimidad una resolución que exige respuestas más contundentes ante el aumento del nivel del mar, el cual alcanzó en 2024 su mayor incremento anual registrado: casi seis milímetros. La medida, impulsada por décadas de alarmas levantadas por pequeños Estados insulares, reconoce que lo que se mide en milímetros se vive en millones de destinos humanos. La humanidad se enfrenta a una ventana que se cierra: actuar ahora o ver desaparecer países, culturas y comunidades enteras bajo las aguas.
La Asamblea General de la ONU aprobó el jueves, sin un solo voto en contra, una resolución que exige una respuesta más decidida ante el aumento del nivel del mar. La cifra que la impulsa es concreta y alarmante: en 2024, el océano creció casi seis milímetros en promedio, el mayor incremento anual jamás registrado. Si las emisiones continúan sin control, los científicos proyectan que el nivel podría superar el metro antes de que acabe el siglo.
El secretario general António Guterres eligió no hablar solo de métricas. "El aumento del nivel del mar se mide en milímetros, pero su costo se mide en millones de vidas destrozadas, comunidades desarraigadas y futuros robados", dijo, antes de añadir que no puede permitirse que países y culturas enteras desaparezcan bajo las olas. La preocupación no es nueva: los pequeños Estados insulares llevan levantando estas alarmas en foros internacionales desde 1989.
La resolución aprobada busca actuar en dos frentes: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y dirigir financiamiento hacia las naciones más expuestas. Tom Mortlock, analista sénior de la firma Aon, subrayó que incluso incrementos modestos en el nivel del mar generan riesgos desproporcionados para las comunidades costeras. También señaló que soluciones basadas en la naturaleza, como los manglares, pueden reducir inundaciones y capturar carbono al mismo tiempo, avanzando en adaptación y mitigación de forma simultánea.
Las proyecciones futuras son contundentes: las inundaciones que hoy ocurren estadísticamente una vez cada cincuenta años podrían repetirse cada tres o cuatro años si el nivel sube medio metro, una posibilidad concreta en las próximas décadas. La resolución unánime de la ONU es, ante todo, un reconocimiento formal de que el problema ya vive en el presente, y que la ventana para actuar se cierra con rapidez.
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el jueves una resolución sin votos en contra, instando a una respuesta más decidida frente a la subida del nivel del mar, una amenaza que ha obsesionado a los pequeños Estados insulares desde hace casi cuatro décadas. El problema es medible y acelerado: en 2024, el nivel promedio del océano creció casi seis milímetros, la cifra más alta jamás registrada en un año. Si no se implementan cambios profundos, los científicos proyectan que el nivel subirá un metro o más antes de que termine el siglo.
António Guterres, secretario general de la ONU, enmarcó la crisis en términos que van más allá de la métrica. "El aumento del nivel del mar se mide en milímetros, pero su costo se mide en millones de vidas destrozadas, comunidades desarraigadas y futuros robados", dijo. Luego añadió una advertencia más directa: "No podemos permitir que países y culturas desaparezcan bajo las olas". Sus palabras reflejaban una preocupación que los pequeños Estados insulares han estado levantando desde 1989, cuando primero sonaron las alarmas en foros internacionales.
La resolución aprobada busca reactivar los esfuerzos globales en dos frentes principales: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y canalizar financiamiento hacia los países más vulnerables. Aunque el incremento anual parezca pequeño en números absolutos, sus consecuencias son exponenciales. Tom Mortlock, analista sénior de investigación sobre catástrofes en la firma Aon, explicó que incluso cambios modestos en el nivel del mar generan riesgos graves para las comunidades costeras.
Mortlock también señaló que existen soluciones basadas en la naturaleza, como los manglares, que pueden funcionar en dos direcciones simultáneamente: reducen el riesgo de inundación costera mientras capturan y mitigan carbono, abordando así el problema central del cambio climático. Estas soluciones no son panaceas, pero representan un camino donde la adaptación y la mitigación avanzan juntas.
Las proyecciones futuras pintan un escenario que acelera el ciclo de desastres. Con los niveles del mar actuales, las inundaciones que estadísticamente ocurren una vez cada cincuenta años podrían suceder cada tres o cuatro años si el nivel sube medio metro. Ese medio metro no es una especulación lejana: es una posibilidad concreta en las próximas décadas si las emisiones continúan sin control. La resolución unánime de la ONU representa un reconocimiento formal de que el problema ya no es futuro, sino presente, y que la ventana para actuar se cierra rápidamente.
Citações Notáveis
El aumento del nivel del mar se mide en milímetros, pero su costo se mide en millones de vidas destrozadas, comunidades desarraigadas y futuros robados— António Guterres, secretario general de la ONU
No podemos permitir que países y culturas desaparezcan bajo las olas— António Guterres