Durante siglos, el mundo ha sido enseñado a través de un mapa que encoge continentes enteros y agranda otros, moldeando en silencio la percepción colectiva de quién ocupa el centro y quién los márgenes. El viernes, la Asamblea General de la ONU votó con 164 países a favor para abandonar progresivamente la proyección Mercator —vigente desde 1569— y adoptar Equal Earth, un diseño cartográfico que restituye a cada continente su tamaño real. Impulsada por Togo, la resolución reconoce que los mapas no son espejos neutrales del mundo, sino instrumentos que dan forma a la imaginación, la educación y