Durante casi cinco siglos, un mapa trazado en 1569 ha moldeado silenciosamente la manera en que la humanidad se imagina a sí misma sobre la Tierra. En septiembre de 2026, la Asamblea General de la ONU votó con el respaldo de 164 naciones para comenzar a reemplazarlo: la proyección Mercator cederá paso a Equal Earth, un diseño de 2018 que restituye a los continentes sus proporciones reales. Impulsada por Togo, la resolución plantea que corregir un mapa es también corregir una forma de ver el mundo, y que esa corrección tiene consecuencias morales y educativas que trascienden la geometría.