La Organización Meteorológica Mundial advierte que la humanidad está agotando sus reservas de agua dulce más rápido de lo que la naturaleza puede reponerlas, mientras el ciclo hidrológico —ese ritmo antiguo que ha sostenido toda vida— se vuelve errático e impredecible. Ríos en mínimos históricos, glaciares en retirada y precipitaciones cada vez más caprichosas son ya señales visibles de una crisis que no distingue fronteras ni niveles de desarrollo. La advertencia no es una proyección futura: es un diagnóstico del presente, y su urgencia reside en que el agua, a diferencia de otros recursos, n
ONU advierte: el ciclo del agua se vuelve impredecible y las reservas se agotan
La escasez de agua dulce amenaza el acceso a agua potable para millones de personas en todo el mundo y afecta la seguridad alimentaria global.